Alexandría Cabrera Mendieta denunció ante Inspectoría Judicial, de la Corte Suprema de Justicia, al juez Ramón Barberena Ramírez, titular del Juzgado Cuarto del Tribunal de Familia de Managua, por supuesta parcialización, amenazas y violación de procedimiento.
Además se tomó funciones de los jueces de ejecución y sin embargo, al pretender requerir él mismo a la denunciante.
“Rechazo la recusación porque en ejecución de sentencia no cabe la recusación y sí los jueces de familia podemos ejecutar sentencia de nuestra materia, según circular de la Corte Suprema”, dijo el juez Barberena.[/doap_box][doap_box title=»VIOLA LEY» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El documento con que se inició el proceso de ejecución de sentencia (Certificación de sentencia) no tiene fuerza ejecutiva según el artículo 1684 y 1689 del Código de Procedimiento Civil de Nicaragua, argumentó Karla Arroyo, abogada de la denunciante. El domingo 25 de enero, el juez citó al Ministerio de la Familia al papá del menor y a la fuerza pública para ejecutar la sentencia, en casa de la mamá del niño, pero según la denunciante no se llevó a cabo, pero teme por la seguridad de su hijo.[/doap_box]
Las supuestas anomalías se están dando en una demanda de ejecución de sentencia, que lleva la denunciante con su expareja, por acción de regulación de relación padre, madre e hijo.
Sin embargo, el judicial Barberena negó los señalamientos de la denunciante y aseguró que solo está aplicando la ley y que incluso ha sido “condescendiente” por los derechos del menor de 2 años, al citar en tres ocasiones (advirtiendo mandar a traer con la fuerza pública a la denunciante) a conciliar posiciones entre el padre y la madre, antes de ejecutar la sentencia.
“Es una ejecución que tiene que ver con los derechos del niño y yo prefiero la persuasión, mandar a citar para resolver dialogando, porque yo puedo ejecutar sin dialogar y no he querido. Yo voy y se lo quito, para cumplir con la sentencia, pero no lo he querido hacer”, dijo el judicial.
La sentencia de la discordia manda al padre a relacionarse con su hijo por dos horas los días domingo bajo vigilancia, durante los primeros seis meses y luego podrá llevárselo, a esto último la madre se opone, por seguridad del niño.
Según Karla Arroyo, abogada de Cabrera, el mal procedimiento del juez empezó con admitir la ejecución de la sentencia que ordenó la juez Sexto de Familia, el 13 de agosto del 2014, quien manda a relacionarse al hijo con su padre, porque está apelada y por tanto no está firme y no cabe la ejecución.
SENTENCIA NO ESTÁ FIRME
“La apelación se presentó el 2 de octubre de 2014 ante el Tribunal de Apelaciones de Managua. Está radicado en la Sala Civil Uno, cuya ponente es la magistrada Rafaela Urroz, y aún está en trámite, pues no se han pronunciado”, dijo la abogada.
Además se le informó al juez Barberena de dicha apelación mediante escrito del primero de diciembre, cuando se introdujo un escrito sobre su incompetencia por estar apelada la sentencia, reiteró Arroyo.
Ante estos señalamientos el juez respondió que la sentencia del Juzgado Sexto está firme, porque según él la denunciante apeló de sus actuaciones, pero no de la sentencia que manda a compartir tiempo el niño con el papá.
“Sí, es sentencia firme y tiene valor de cosa juzgada, porque ella (denunciante) apeló mis actos y no la sentencia”, sostuvo el judicial.
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