En las comunidades de Nueva Guinea y El Tule los padres de familia se abstendrán de enviar a sus hijos a la escuela durante el período lectivo que está por iniciar el 9 de febrero.
Esta disposición es por el temor que tienen los niños ante la presencia de militares y policías en esas comunidades. Y para ese día, cuando iniciará el año escolar, marcharán en protesta contra el proyecto del Canal.
“Que si van a perder el año, lo van a perder, no es idea del Consejo, es idea de los padres de familia”, afirmó Henry Ruiz, secretario del Consejo Nacional para la Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía Nacional.
“Es la decisión de los padres, ellos han escuchado a sus hijos”, reiteró Ruiz, quien aseguró que los productores y campesinos denunciaron que a través de los maestros el Gobierno está tratando de levantar el censo en esas comunidades de Nueva Guinea, al pedir datos que no consideran de interés para el sistema educativo.
Posteriormente ayer por primera vez y después de 23 marchas realizadas en diversos puntos del país en contra del proyecto del Canal Interoceánico, miembros del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Liberal Independiente (PLI) y de la Bancada de la Alianza (Bapli) sostuvieron un encuentro a puertas cerradas en un hotel de Nueva Guinea con miembros del Consejo para la Defensa de la Tierra.
Ruiz calificó la reunión de positiva, pues el interés “es sumar” y el objetivo común es lograr “la derogación de la ley”, en referencia a la Ley 840, Ley especial para la Construcción del Canal. Los diputados se comprometieron a respaldarlos y a participar en las marchas y a unirse en la recolección de las firmas.
Por su parte, el presidente del PLI, Eduardo Montealegre, dijo: “Estamos aquí para escuchar las buenas ideas de los productores y que no sean solo los diputados demócratas los que se encarguen en tratar de solucionar los problemas de la nación”.
Montealegre les dijo que tienen que continuar con la lucha de la recolección de firmas porque cuando Daniel Ortega mire un millón de ciudadanos que estampan sus firmas va a temblar porque sabe que un millón de nicaragüenses no quieren despojarse de sus tierras.
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