“La realidad está golpeando a Tumarín”
- César Zamora, gerente país de IC Power.
¿Sigue siendo viable la generación de energía con fuentes renovables, como Tumarín, ahora que el precio del petróleo ha disminuido tanto?
Sigue siendo posible generar con recursos renovables y es una apuesta que hay que hacer porque el petróleo nunca, nunca se va a mantener en la parte baja; sin embargo lo importante es tener una buena planificación sobre cuál es el equilibrio correcto para el país, o sea, cuánto porcentaje debemos tener de energía renovable y cuánto debemos tener de capacidad firme y con esa capacidad firme cómo debe ser la matriz, si con búnker o puede ser con geotermia, que es la única renovable actualmente en el país que tiene capacidad firme y eso es lo que requiere el país.
No le conviene a Nicaragua y creo que ningún país tiene ciento por ciento energía renovable porque la energía renovable tiene un problema de capacidad y es cara, no puede competir con precios de búnker a 37 (dólares por barril), es muy difícil, aunque estamos claros que esto no se va a mantener 5, 6, 7 años y al final es planificar y tratar de traer los recursos renovables que tienen mayor viabilidad en el país, eso es lo crítico, lo que tiene que estar en la ecuación.
Hay que buscar en el largo plazo cuáles son los proyectos más competitivos que deberían ser aquellos que tienen capacidades superiores al sesenta por ciento de generación y que se construyan embalses para que puedan regular y tengan potencia y eso es uno de los mayores retos que tiene Tumarín: es una empresa enorme que no tiene regulación de potencia, solo te va a entregar energía y es uno de los cuestionamientos válidos que tiene el proyecto.
¿Qué papel jugará Tumarín en la reducción de la tarifa energética que tanto se está exigiendo?
No sabemos exactamente el precio (del megavatio generado por Tumarín), los rumores que hay es que el precio está indexado desde 2010 a 115 (dólares por megavatio), o sea, que hoy en el 2015 ya tiene posiblemente un incremento del tres por ciento y ya esté, sin generar, a 125, 130 (dólares por megavatio) y va a seguir subiendo, eso es lo que se habla. Además es un proyecto que es caro, estamos hablando de casi 4,500 dólares por megavatio instalado. Le va a cambiar el rostro de la matriz energética al país, complementa lo que se tiene de inversión de viento, pero vamos a tener la limitación de que es energía solamente, no tiene potencia, la capacidad de generar todo el tiempo.
¿Qué panorama ve para el proyecto ahora que iniciará oficialmente la construcción?
Es importante que empiecen la construcción lo antes posible en el verano, que es cuando más se avanza en este tipo de obras. Este proyecto se ha venido atrasando y ya no hay mucho margen para cumplir con las expectativas que tiene la población. Para los desarrolladores es un enorme reto, no es un proyecto fácil y de cara a lo que se está discutiendo actualmente sobre los precios de la energía, Tumarín se diseñó con precios altos de combustible y la realidad lo está golpeando. Es algo que van a tener que volver a vender, me imagino que tienen que levantar dinero y los bancos son susceptibles a esto, ellos (Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua, concesionaria de Tumarín) tienen un buen contrato, es posible que puedan levantar el dinero que se requiere para echarlo adelante.
¿El Gran Canal y Tumarín no interferirán o se afectarán el uno con el otro?
No creo. Posiblemente van a competir por el precio del cemento y eso va a tener afectaciones sobre el precio a nivel nacional. Lo bueno es que hoy tenemos precios bajos de combustibles y puede tener un efecto positivo para la economía nacional, le va a quitar expresión inflacionaria al país. El tema del cemento está orientado más a la infraestructura y construcción y al entrar dos proyectos de esta magnitud sin duda alguna va a tener afectaciones para el precio (del cemento) no solo a nivel nacional, sino a nivel regional. Creo que mucho del cemento que se produce en Centroamérica va a tener que entrar a abastecer la demanda nacional.
¿El cambio climático podría afectar a Tumarín?
Ese es un riesgo que tiene todo proyecto hidroeléctrico y de alguna manera tiene que estar en el diseño de los operadores. De acuerdo con lo que se dice de este proyecto, independientemente de que haya agua o no, a Tumarín se le va a pagar y no deja de generar inquietudes entre los que estamos en el sector energético del país, (por eso) es importante saber los factores de disponibilidad de ese recurso (el agua), pero tanto por construcción como por diseño de la obra, tienen que estar preparados para mucha lluvia y para poca agua y de alguna manera creo que ellos (Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua) están protegiéndose de esos riesgos a través de un contrato que los cubra; sin embargo hay que hacer notar que no se conocen los contratos, ni la letra fina de ellos.
“Hay que replantear la estrategia”
- Mario Arana, empresario del sector energético.
¿Sigue siendo viable la generación de energía con fuentes renovables, como Tumarín, ahora que el precio del petróleo ha disminuido tanto?
Es una decisión que el país tiene que tomar con un sentido de estrategia a largo plazo. El petróleo tiende a ser volátil, se piensa que va a quedar bajo por un rato, por lo menos unos tres años y luego está la gran pregunta de a qué nivel se va a estabilizar y ahí hay mucha discusión todavía, pero creo que el país debe moverse a energías renovables, porque eso le ahorra divisas, es decir, no tenemos que depender de fuentes externas, sino de nuestros propios recursos naturales; te eliminás la volatilidad del precio del petróleo y por tanto le da estabilidad a la tarifa, que los negocios lo aprecian mucho.
Ahora, el asunto es que obviamente con un precio más barato (del petróleo) es más barato generar (energía) térmica y típicamente el costo de la inversión en térmica es más barato que en energías renovables, entonces el país tiene que jugar con ciertos equilibrios y saberlo manejar lo suficientemente bien para no enviar las señales equivocadas cuando todavía tenés por delante la renovación de la estructura energética. Así que sigue siendo válido (la generación con recursos renovables), pero hay que hacer análisis y desarrollar una estrategia que sea coherente con las expectativas que tenemos de lo que va a ocurrir con los precios potenciales del petróleo. Hay que replantearse todo el asunto, analizarlo, estudiarlo, replanteártelo y ver cuál es la mejor estrategia.
¿Qué papel jugará Tumarín en la reducción de la tarifa energética que tanto se está exigiendo?
Con el precio que tenía el petróleo, más o menos la tarifa (energética) promedio del país podía andar en 18, 20 (centavos de dólar por kilovatio hora) y la idea era que Tumarín iba a producir a más bajo costo, es decir, yo creo que el sistema ahorita está oscilando más o menos en costos de diez centavos y en el tiempo iba a llegar supuestamente como a 14 centavos, o sea, cualquier cosa que estuviera por debajo de 18 centavos, a más o menos cien dólares el barril (de petróleo) iba a incidir positivamente en reducir la tarifa, pero con el precio como está ahorita, es bastante menor, entonces va a depender de qué pasa con el precio del petróleo y qué tan significativo vaya a ser ese impacto, porque a estos precios no sale tan costoso generar energía térmica. Hoy la biomasa, la (generación de energía) eólica, la geotérmica están produciendo como a 11 (centavos de dólar por kilovatio hora) y sobre eso tenés que meter el costo de la distribución.
¿Qué panorama ve para el proyecto ahora que iniciará oficialmente la construcción?
No lo sé, hay un sentimiento de que este proyecto igual que otros proyectos hidroeléctricos en el país, no son baratos, son caros, que no estamos comprando muchas ventajas con proyectos hidroeléctricos tan caros, que pudiesen haber alternativas más baratas, (pero) lo que está claro es que el país tiene que ver la manera de tener la energía más barata que pueda. La pregunta que yo me hago es si el proyecto va para adelante porque hemos escuchado los problemas que ha estado teniendo el grupo en Brasil (el caso de corrupción que afectó a la constructora Queiroz Galvao, una de las empresas inversionistas de Tumarín). Las autoridades tienen que hacer un análisis y replantearse cuál es la mejor estrategia en vista de las circunstancias para el futuro de la autosuficiencia energética en el país y la estructura de costos. Hay información que nosotros no tenemos, si alguien la tiene es el Gobierno y hay supuestos que deben asumir y con base en eso trazar una nueva estrategia. Lo que creo es que las cosas han cambiado lo suficiente como para hacer eso.
¿El Gran Canal y Tumarín no interferirán o se afectarán el uno con el otro?
Creo que no. El proyecto de Tumarín tiene potencial de estimular más y absorber más probablemente empresas nacionales y empleos nacionales importantes, el proyecto del Canal tiene otros recursos y otros requerimientos, pero creo que en el país se debe poder responder a ambos requerimientos sin mayor problema en la medida de las posibilidades. Aquí tenemos un problema más bien de subutilización de la mano de obra, subutilización de capacidad inclusive de construcción y creo que hay espacio para que ambas realidades se puedan cubrir, dar oportunidades a las empresas nacionales, pero seguro ambos van a requerir de componentes importados, tanto técnicos como capacidades de toda índole.
¿El cambio climático podría afectar a Tumarín?
Creo que sí, esa es la gran preocupación y por eso se está llamando la atención a la necesidad de asumir una posición frente a este problema tanto a nivel de país como a nivel global. La evidencia es fuerte de que aquí estamos ante un fenómeno que está teniendo impacto y hay que saber valorar las consecuencias. Es un riesgo para el proyecto.
“Hay que ver a Tumarín en el largo plazo”

- Leonardo Mayorga, Asociación Renovables.
¿Sigue siendo viable la generación de energía con fuentes renovables, como Tumarín, ahora que el precio del petróleo ha disminuido tanto?
Sin duda. El tema de los precios del petróleo va a ser de corto plazo, en el mediano plazo los precios deben de estabilizarse y a un margen razonable. Eso significa que es claro que hay dos tipos de inversiones que se van a ver afectadas en la parte energética: los que buscan petróleo en zonas donde el costo de producción de petróleo sea muy alto, esos proyectos, esas inversiones desde ahora ya están paradas y los otros son los proyectos de energía renovable que tengan unos altos costos de inversión o que tengan un alto riesgo, como el caso de las exploraciones en geotermia. Ahora hay que ver si con los actuales precios del petróleo, los 38 dólares por barril de búnker para generación eléctrica, estamos casi seguramente en un costo igual o ligeramente superior que el costo de las energías renovables como las eólicas y no se puede comparar con la geotermia, que es mucho más barato o con biomasa que también son baratos, pero sí efectivamente ya están muy cercanos (los precios).
¿Qué papel jugará Tumarín en la reducción de la tarifa energética que tanto se está exigiendo?
La caída del precio del petróleo cambió el escenario energético. Cuando baja tanto y hace que generar con combustible fósil sea igual o ligeramente superior que una (generación con) energía renovable genere ese tipo de preguntas lógicas, pero hay que pensar que Tumarín está hecho dentro de un escenario de treinta años, no estamos hablando de los precios del petróleo de ahora que posiblemente van a perdurar por un año, dos años mientras el mercado se estabilice nuevamente y alcance un precio un poco más realista, no, el precio de ahora que es de sobreabundancia en el mercado y Tumarín está hecho para un escenario de treinta años, entonces es claro que sí va a tener incidencia en la tarifa.
Hay que recordar que la tarifa ya está negociada también, el precio de los megavatios hora ya están fijados sobre la base de un contrato, entonces yo creo que en el escenario de mediano y largo plazo sí va a tener incidencia Tumarín en la tarifa, sí va a permitir bajarla. El otro factor que tiene que ver es el tipo de estructura tarifaria que tenemos, decenas de tipos de tarifas, hay que simplificarlo y hacer un balance de ellas de nuevo para que permitan bajar el precio, así que el tema de la tarifa o lo que paga el consumidor final no es un tema solamente del precio de los combustibles y los contratos actuales de las generadoras.
¿Qué panorama ve para el proyecto ahora que iniciará oficialmente la construcción?
No hay que verlo dentro del panorama del corto plazo de un año, dos años, hay que verlo en el muy, muy largo plazo de treinta años y ahí creo que es positivo y optimista. En el corto plazo podría impactar, pero hay que recordar que (Tumarín) va a comenzar a generar dentro de cuatro años, cinco años, cuando ya los precios del petróleo se van a haber estabilizado y va a haber otro escenario del mercado energético, del mercado eléctrico y no deberíamos de preocuparnos tanto por eso porque hay que pensar que hay otros proyectos hidroeléctricos en Nicaragua o en el mundo que se hicieron en un escenario donde los precios del petróleo eran muy, muy bajos de 6, 8, 10 dólares el barril y aún así han mostrado que han aportado a las economías nacionales y al desarrollo económico de esos países.
¿El Gran Canal y Tumarín no interferirán o se afectarán el uno con el otro?
No lo creo porque por un lado están en territorios diferentes, pero por otro lado digamos que la tecnología y los equipos de construcción vienen de países diferentes, así que no debería haber afectación. Tal vez, si acaso se llegara a hacer lo del Canal, va a haber competencia un poco por la mano de obra local y por algunos materiales que se consigan localmente, como cemento y acero, pero no debería haber tanta afectación, pero el que comience primero se va a llevar la mejor gente y Tumarín va a comenzar pronto así que ellos van a tener contratos de gente y todo ya en marcha.
¿El cambio climático podría afectar a Tumarín?
Sin duda la mayoría de las fuentes de energía renovable son afectadas por cambio climático y hay que preverlo. Años de (fenómeno) El Niño o años de huracanes van a afectar o deforestaciones masivas en las cuencas en el mediano y largo plazo la cantidad de agua que puede llegar a la presa y la calidad de esa agua porque va a llegar con más o menos partículas sólidas de la erosión de los suelos, eso sin duda va a ocurrir y es algo que debe estar dentro del escenario con que van a operar esos proyectos y los proyectos deberían estar preparados para enfrentarse a eso.
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