¿Le gusta “zangolotear” a su hijo? Esta es una acción que toda persona se vale para hacer reír al niño, pero cuidado, que esto puede tener graves consecuencias.
¿Por qué? Durante los primeros meses de vida los niños aún no tienen el control de los músculos del cuello, y ante cualquier movimiento brusco su cabeza puede tener una amplia rotación, que tiene como efecto que el cerebro se golpee desde el interior y se produzcan hematomas debajo de las meninges (membranas de tejido conectivo que cubren todo el sistema nervioso central), y produzca la ruptura de fibras nerviosas debido al movimiento de aceleración-desaceleración.
TENGA CUIDADO
“Cuidado la mollera del niño” o “no lo zangolotees mucho que es malo”, son frases que las personas dicen para evitar cualquier mal al recién nacido, aunque no todos estén claros que zarandear al niño produce lesiones en los vasos sanguíneos cerebrales que pueden causar graves secuelas neurológicas, e incluso la muerte.
También puede tener como consecuencia que se originen focos epilépticos o lesiones cerebrales que ocasionarían problemas de aprendizaje.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 B