Los Indios del Bóer, quienes fueron capaces de venir desde atrás y con tres éxitos en fila arrebatar la serie semifinal a los Tigres de Chinandega, para luego capitalizar ese momento supremo de inspiración y pasar encima de los Gigantes de Rivas en la serie final de la Liga de Beisbol Profesional de Nicaragua (LBPN), están ahora en Panamá con la ilusión de convertirse en el primer equipo pinolero que conquiste la Serie Latinoamericana de Beisbol, que arranca hoy.
El zurdo dominicano Rodney Rodríguez, ganador de la triple corona de picheo en la temporada regular y nombrado el Jugador Más Valioso, será el pistolero que abrirá fuego esta noche (6:30 p.m.) por la tropa del joven y exitoso mánager Javier Colina, quien ya elaboró su rotación y detrás de su “as”, Paúl Estrada lanzará mañana contra los Brujos de Los Tuxtlas (México) y el jueves irá con José Escalona frente a los Leones de Montería (Colombia).
El dominicano Aroni Nina, quien en el 2014 tiró en Doble A con los Royals de Kansas City, será el abridor de los panameños, que se distinguen del resto de equipos afiliados a la Asociación Latinoamericana de Beisbol Profesional (ALBP) porque la mayoría de sus jugadores importantes están activos en las Ligas Menores.
Los dos primeros partidos del Bóer serán en el estadio Rod Carew, de Ciudad Panamá, y el tercero en el Remón Cantera, de Aguadulce. Si la tribu queda en primer lugar en esta ronda de todos contra todos, clasifica directo a la Serie Final, sino tendría que ir a un juego de semifinal, siempre y cuando no termine último, porque de ser así regresan inmediatamente a casa.
Esta es la tercera edición de esta serie, en la cual los Tigres de Chinandega fueron subcampeones en el 2013, perdiendo el juego final 1-0 ante Los Tuxtlas, quienes tienen una dinastía en la Liga Veracruzana de México. El año pasado, los Gigantes de Rivas fueron últimos.
El Bóer se reforzó con ocho jugadores, los que sumados a los siete que acarrean de los playoffs, han conseguido llenar todos sus huecos y lucen como un equipo compacto, con aspiraciones legítimas de ganar este torneo, más allá de las ausencias de los bigleaguers Wilton López y Juan Carlos Ramírez. Una limitante para esta tercera edición es que los equipos solo podrán hacer uso de cuatro bateadores extranjeros en el lineup, así que los capitalinos tendrán que dejar en el banco a jugadores valiosos, como los dominicanos Jesús Valdez y José Campusano, quienes, no obstante, estarán disponibles como reemplazos.



