Mientras el ritmo de los cambios económicos se está acelerando de manera significativa, esto no corresponde con la evolución de los principios de administración. El método Deming, reconocido globalmente como el más reciente, tiene más de treinta años. John P. Kotter, en su reciente artículo Accelerate, expresa que uno de los retos más grandes que enfrentan los tomadores de decisiones dentro de las empresas es el de mantenerse competitivos en medio de tanta turbulencia y disrupción.
Las jerarquías y procesos tradicionales, las cuales funcionan perfectamente para manejar las necesidades operacionales de la mayoría de las compañías, son estructuras demasiado rígidas para ajustarse a los cambios repentinos en el mercado actual. Por tanto, es necesario agregar un segundo sistema operativo basado en una estructura de redes, para formular e implementar la estrategia continuamente. La innovación es el producto de las conexiones entre individuos y sus ideas. Entre más conexiones, mayor número de posibilidades. Del mismo modo se analiza el negocio, la industria y la organización para reaccionar con mayor agilidad, velocidad y creatividad. Este sistema tiene sus propios procesos y está formado por voluntarios de todas las áreas y niveles de la compañía, complementando de esta manera el sistema tradicional.
Una vez son definidos los miembros que conformarán este segundo sistema, se forman equipos de trabajo los cuales estarán buscando soluciones a problemas estratégicos de la compañía. John Kotter propone ocho aceleradores de cambio, los cuales son una adaptación o evolución de su metodología descrita en su metodología Leading Change: 1 . Crear un sentido de urgencia alrededor de grandes oportunidades. 2. Construir y mantener a los grupos de trabajo. 3. Formular una visión estratégica y desarrollar iniciativas de cambio diseñadas a capitalizar las oportunidades. 4. Comunicar la visión y la estrategia para conseguir el compromiso de los grupos de trabajo y atraer más voluntarios. 5. Acelerar el movimiento hacia la visión y las oportunidades, asegurando que la red vaya eliminando las barreras que se van presentando. 6. Celebrar victorias pequeñas y visibles. 7. Seguir siempre hacia adelante, evolucionando y aprendiendo de las experiencias. 8. Institucionalizar los cambios estratégicos en la cultura organizacional.
Una herramienta útil que pueden usar los grupos de trabajo para los primeros cuatro aceleradores es el Mapa Estratégico. Esta es una metodología desarrollada por Kaplan & Norton para definir y comunicar de una manera eficiente los objetivos de la compañía y los resultados esperados por cada objetivo. Ayuda a los líderes de los negocios a construir una perspectiva causaefecto, integrando métricas financieras y no-financieras, tomando en cuenta las perspectivas del cliente, procesos internos y desarrollo profesional de los colaboradores.
Por otro lado, Gary Hamel expresa que las estrategias pierden su efectividad en el tiempo. Empresas que fallan en reconocer este hecho son afectadas negativamente, si no es que dejan de existir. Pocos líderes saben cómo renovar viejas estrategias e inventar nuevas. Para prosperar en la era del cambio, es más necesario priorizar el desarrollo de nuevas estrategias que mejorar estrategias existentes.
La probabilidad de que una empresa genere nuevas riquezas es directamente proporcional al número de ideas que promueve y el número de experimentos que desarrolla. Para lograr esto, los colaboradores de los grupos de trabajo deben ser adictos a lo novedoso y buscar tendencias que todavía nadie ha notado.
*Consultor de PricewaterhouseCoopers Nicaragua
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