¿Se han preguntado qué sería de algunas preparaciones sin el cítrico del limón? Nos sirve para preparar carnes, darle un sabor ácido a las ensaladas, para preparar refrescos, para darle ese toque final al pescado frito. Y más.
El limón es el cítrico más común de nuestras cocinas por su peculiar sabor, aroma y color. Basta con saber elegirlos. Según el chef Raúl García Jiménez, de la revista digital A fuego lento, para adquirir un buen limón, tenemos que fijarnos en que sea compacto, no presente ningún tipo de magulladuras y tenga una piel de color intenso. “Debemos rechazar aquellos que se presenten blandos y de color pálido. Un buen limón puede permanecer fuera de cámara durante dos o tres semanas, sin llegar a deteriorarse”, recomienda.
Su piel también tiene un importante valor gastronómico, ya que la podemos utilizar como infusión para realzar el sabor de algunos platos, como por ejemplo el arroz con leche o su ralladura para realzar el sabor de algunas carnes o pescados.
Como tip, Ruiz aconseja: Basta con añadir unas hojas de limón al sofrito de nuestros guisos para que adquiera un sabor muy peculiar y agradable a nuestro paladar.
PASTEL DE LIMÓN
125 gramos de mantequilla
125 gramos de azúcar refinada
2 huevos
185 gramos de harina
2 cucharaditas de polvo para hornear
1/4 cucharadita de sal
1 limón amarillo, su ralladura y jugo
1/4 taza de leche
4 cucharadas de azúcar glass
Engrasa y enharina un molde para hornear de 20 centímetros. Precalienta el horno a 160 °C.
Bate la mantequilla, azúcar refinada y huevos en un tazón. Mezcla aparte la harina con el polvo para hornear y la sal. Incorpora al tazón con la mezcla anterior; bate bien.
Incorpora la ralladura de limón y la leche. Bate y, si es necesario, agrega más leche hasta tener una consistencia homogénea.
Vierte dentro del molde y hornea durante aproximadamente 1 hora hasta que se haya elevado completamente y se sienta esponjoso.
Mezcla el azúcar glass y 3 cucharadas de jugo de limón en un sartén a fuego muy bajo.
En cuanto salga el pastel del horno, pica la superficie varias veces con un palillo y vierte el glaseado encima. Deja enfriar en el molde durante 10 minutos y luego pasa a una rejilla de alambre para que se termine de enfriar.
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