El gobierno salvadoreño pidió ayer a la policía hacer uso de sus armas para defenderse de pandillas, e instó al Congreso a endurecer penas para homicidas de agentes, fiscales y jueces.
“Cualquier miembro de la Policía Nacional Civil (PNC) que en cumplimiento de su deber en defensa de los ciudadanos, de su integridad, deba hacer uso de su arma de fuego, debe hacerlo sin ningún temor de sufrir consecuencias por ello”, declaró el vicepresidente Óscar Ortiz, quien asumió la jefatura de Estado en forma interina mientras el presidente Salvador Sánchez Cerén recibe tratamiento médico en Cuba.
Ortiz negó que ello le brinde a la corporación licencia para matar, y aclaró que son medidas para proteger a los agentes.
El llamado se produce tras divulgarse que miembros de las violentas pandillas asesinaron en 2014 a 39 policías, y en lo que va de 2015 acumulan siete casos más.
Para reforzar el combate de la criminalidad, el vicepresidente anunció que ayer mismo presentaría al Congreso “disposiciones especiales” al Código Procesal Penal para endurecer las penas a quienes atenten contra policías, soldados y operadores de justicia. Lo que se busca, según el vicegobernante, son “procesos más rápidos” para combatir el crimen organizado.
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