Fui sorprendida muy gratamente por el talento, gracia y calidad de voces del grupo musical ARS NOVA, dirigido por el maestro Mario Rocha, quien acompañado por el violinista Gabriel Hernández y la incomparable voz de la soprano Elisa Picado despidieron la Navidad con un concierto en la iglesia Don Bosco, la noche del domingo 11 de enero.
Sones de Pascua de Alejandro Vega Matus, Villancicos cantados a capela con la magistral intervención de la niña Sofía Rocha futura promesa como solista, quien vestida de pastorcita interpretó de manera fluida y con vocalización de mucha calidad la clásica “Jingle Bells”, animó al público a batir palmas improvisando un rítmico coro.
Pero aún más me sorprendió escuchar al maestro Rocha cuando presentó a cada uno de los 15 integrantes del grupo, incluido él, que no recibían ningún tipo de ayuda económica estatal o privada y que todos los integrantes de ARS NOVA debían costearse sus trajes, transporte para prácticas y presentaciones.
Prácticamente deben pasar el sombrero en parques, plazas públicas o iglesias en cada concierto, pero que el amor por la música los motiva y que el acompañamiento de Elisa Picado es un enorme estímulo para ellos.
Auguro un gran futuro para ARS NOVA si continúan con esa entrega, dedicación y tesón que imprimen a cada una de sus presentaciones.