René Alvarado tiene hoy un día crucial en su carrera boxística. Está en los Estados Unidos por la venganza. Llegó a robar las ilusiones del rival como a él le fueron arrebatadas el año pasado por Rocky Fuentes. Eric Hunter será el oponente, el moreno peleador que tiene una defensa sólida y golpes firmes, que lo hacen favorito para derrotar a El Gemelo.
Aquí vengo a ganar porque Eric Hunter no me impresiona, lo puedo vencer y voy a meter mis manos con todo mi poder, indicó Alvarado luego del pesaje. En las consideraciones el nicaragüense llega a un terreno conquistado por otro nivel de boxeo. A pesar de que en su última pelea derrotó a El Lagarto Sánchez en México, el estadounidense tiene mejor línea de boxeo que Alvarado, un peleador sobresaliente en la esfera nacional.
René está confiado en sus habilidades, pero su estilo abierto a la víspera de los golpes del rival con una defensa sin dominio, un rostro como blanco del puño destructor y descuido de las partes bajas del estómago, hacen dudar de su capacidad de forjar una alegría.
En esta ocasión entrenó de manera formidable para no tener excusas como en peleas anteriores. Una victoria sería consecuencia de que su evolución es latente y puede llegar a sorprender en la lotería del destino. Una derrota no es tragedia, pero sí el significado de que el deporte en el cual camina no siempre gana el esforzado, sino mayormente el talentoso.
Esta noche, a partir de las 9:00 p.m. por Fox Sport 2, René Alvarado protagonizará la pelea estelar en el 50 aniversario de Bernard Hopkins y su futura gira entre las cuerdas.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B