El 2015 empezó en Venezuela con grandes filas en los abastos y supermercados a los que llegó algún producto escaso, como el jabón de lavar ropa o los pañales, un problema que, según empresarios y productores, tiene un par de años pero que este enero tocó niveles críticos.
Las causas de esta escasez de artículos básicos, una lista que incluye productos como la carne, la leche y los medicamentos, varían según la fuente y se mencionan, entre otras razones, la intermitencia en la entrega de divisas en el marco del control de cambio, el contrabando y el desabastecimiento natural de principios de año.
La ministra del Interior, Carmen Meléndez, anunció el jueves la instalación de un operativo para resguardar la seguridad de los venezolanos en los abastos y supermercados y, tras negar que existe escasez de productos, pidió a los consumidores que “dejen la desesperación”, pues hay productos para todos.
EL FACTOR RESPONSABLE
El economista y presidente de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, ha dicho sobre las filas en los supermercados y redes de comercios que el responsable de las “súper colas” no es el contrabandista ni es el empresario, sino el modelo de control que impide una oferta plena.
Asegura que la mayoría de esas filas corresponde principalmente a desplazamientos masivos de personas que trabajan comprando productos regulados para venderlos a precios más altos en el mercado informal.
Asimismo, señala que “el espectáculo visual” de las filas altera el mercado completo y estimula las compras “nerviosas”, pues se trata de una reacción natural de protección de los consumidores.
El primer vicepresidente de Fedecámaras, la mayor patronal de Venezuela, Francisco Martínez, dijo que si bien es normal que exista algún porcentaje de desabastecimiento cuando se inicia un nuevo año, la principal causa de la escasez en el país es el sistema de control de cambio de divisas que funciona desde 2003.
A su juicio, Venezuela no tiene un sistema de divisas que sea confiable ni constante, que le permita el acceso de las divisas a los ciudadanos y sobre todo a las empresas para poder adquirir los bienes intermedios y las materias primas necesarias para producir los bienes y servicios. Señala, además, que hay fallas progresivas de abastecimiento que se vienen arrastrando desde 2013.
Para la patronal, dijo Martínez, la solución pasa por la implementación de un sistema que unifique los tres tipos de cambio de la moneda, al señalar que cada vez que escasean las divisas, escasean los bienes y servicios.
Maduro ha asegurado que desde hace más de un año existe una “guerra económica” en contra de su gobierno que le han declarado los empresarios privados con ayuda de la oposición y del “Imperio” estadounidense y que de ella se desprenden la alta inflación “inducida”, el acaparamiento de productos y el contrabando.
El coordinador de la Alianza Nacional de Protección al Comerciante, Félix Freites, manifestó que aunque es normal que a principios de año se observe desabastecimiento de algunos productos, a su juicio, el problema de la escasez tiene que ver con el contrabando.
Las fallas en la entrega de divisas sería también la causa del desabastecimiento de medicamentos, según el presidente de la Federación Farmacéutica Venezolana, Freddy Ceballos, quien aseguró que el sector reporta hasta un 70 por ciento de fallas de distribución de fármacos.
Ceballos señaló que al sector farmacéutico no se le pueden entregar divisas “cuando le provoque al Estado”, y criticó al Gobierno por, supuestamente, no estimular la producción nacional de medicamentos y dedicarse solamente a importar los fármacos.
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