Ana de la Cruz Matamoros, de 23 años, le contaba a su marido todo lo que sucedía a lo interno de la cooperativa de mujeres denominada Maranatha, de la que ella formaba parte. Ahora es señalada por la Fiscalía ante el juez de ser parte de un grupo involucrado en un robo ocurrido el pasado 2 de enero.
Todo parece indicar que Matamoros manejaba información de la mencionada cooperativa radicada en Villa El Carmen en Managua, cuyos datos se los transmitía a su marido, el también acusado Abraham Asunción Morales Silva, de 32.
Según el Ministerio Público, la información que Matamoros le brindó a su cónyuge Morales sirvió para que este sujeto y otros cuatro imputados presuntamente cometieran un asalto de 89,496 córdobas.
Las víctimas directas del robo son seis mujeres de la cooperativa, quienes son beneficiadas con préstamos por parte de la financiera Pro Mujer, y una vez que estas obtienen el dinero lo distribuyen entre todas las asociadas, según la Fiscalía.
Las víctimas se reúnen cada 28 días para recoger el abono y depositarlo en un banco a nombre de la financiera Pro Mujer.
Todos estos movimientos (de la cooperativa) los conocía la acusada Ana Matamoros, quien era miembro de la cooperativa Maranatha y se los transmitía a su marido, el acusado Abraham, señaló el fiscal Walter Centeno.
ALEGATOS DE LA DEFENSA
Los abogados defensores de los acusados pidieron al juez Henry Morales que rechazara la acusación porque era inconsistente, ya que no era clara ni precisa en los supuestos hechos.
También alegaron detención ilegal y solicitaron medidas alternas a la prisión preventiva para los procesados, pero el judicial rechazó las peticiones de las defensas.
Ayer en la audiencia preliminar el juez Sexto Distrito Penal de Audiencia, Henry Morales, admitió la acusación, les impuso la prisión preventiva y programó la audiencia inicial para el próximo 16 de enero a las 10:30 de la mañana.
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