El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dijo que no puede excluir el riesgo de deflación en la zona euro, señal de que aumentan las probabilidades de una flexibilización cuantitativa en gran escala.
Al preguntársele sobre la probabilidad de que la región caiga en deflación, una espiral de precios descendentes que hace que los hogares posterguen el gasto, Mario Draghi dijo que el riesgo no puede excluirse por completo pero es limitado y que debemos actuar para contrarrestar ese riesgo.[/doap_box]
El riesgo de que no cumplamos con nuestro mandato de estabilidad de los precios es más alto que hace seis meses, declaró Draghi en una entrevista con el diario alemán Handelsblatt. Estamos llevando a cabo los preparativos técnicos para modificar la magnitud, la velocidad y la composición de nuestras medidas a comienzos de 2015, si esto fuera necesario, para reaccionar a un período demasiado largo de baja inflación. Hay unanimidad en esto en el consejo del BCE.
Draghi rara vez da entrevistas a los medios y sus declaraciones reflejan su interés en convencer a los detractores de la flexibilización cuantitativa en Alemania, la mayor economía de la zona euro. El debate respecto a si es necesario dar más estímulo reabrió una grieta en el Consejo de Gobierno, en tanto el presidente del Bundesbank Jens Weidmann sostiene que hoy no se justifica dar más estímulo y otros advierten que las expectativas de una inflación demasiado baja podrían arraigarse.
Ha quedado demostrado una y otra vez que los halcones tradicionales que querían seguir utilizando los instrumentos de política monetaria estándar luego de la peor crisis financiera en ochenta años estaban equivocados, dijo Holger Schmieding, economista jefe de Berenberg Bank en Londres. En lugar de inflación y peligro moral como el resultado temido de algunas políticas no estándar, la zona euro está cada vez más cerca de la deflación.
El rendimiento de los bonos italianos y españoles cayó a mínimos récord luego de los comentarios de Draghi y el euro se debilitó más que nunca en cuatro años. La moneda única bajó 0.5 por ciento a 1.2048 dólares a las 10:31 hora de Fráncfort. El rendimiento de la deuda del gobierno español a diez años cayó ocho puntos básicos a 1.53 por ciento.
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