Rousseff junto a su vicepresidente Michel Temer. La mandataria prometió un paquete de leyes para castigar con más fuerza a servidores públicos que se enriquecen de forma ilícita. LA PRENSA/AP

Propone pacto contra la corrupción

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, propuso en el discurso que pronunció en el Congreso para asumir su nuevo mandato, un gran pacto nacional de combate a la corrupción y una investigación rigurosa de los desvíos denunciados en Petrobras.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, propuso en el discurso que pronunció en el Congreso para asumir su nuevo mandato, un gran pacto nacional de combate a la corrupción y una investigación rigurosa de los desvíos denunciados en Petrobras, pero pidió preservar a la petrolera estatal de “enemigos externos”.

[doap_box title=»Ajustes económicos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Bajo un intenso sol, la presidenta volvió a subrayar que llevará a cabo ajustes económicos “sin revocar los derechos conquistados o traicionar el compromiso social”. Unas 15,000 personas, según datos de la Policía Militar, acompañaron desde la Explanada de los Ministerios los actos de la investidura de Rousseff, una cifra mayor que la que había minutos antes del comienzo de la celebración, que inició sobre las 14:30 hora local (16:30 GMT), pero inferior a los 30,000 simpatizantes que esperaba el Partido de los Trabajadores (PT).Durante su discurso en el oratorio, Rousseff estuvo acompañada por el vicepresidente Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), quien también reasumió su cargo.[/doap_box]

“Estoy proponiendo un gran pacto nacional contra la corrupción que envuelva a todas las esferas del Gobierno y todos los segmentos de poder”, aseguró la mandataria en el discurso que pronunció ante el pleno del Congreso tras jurar el cargo para iniciar un segundo mandato de cuatro años.

La jefe de Estado aseguró que el primer paso en ese pacto serán las medidas que prometió en la campaña para las elecciones de octubre pasado, en las que fue reelegida por una estrecha margen, que, dijo, pretende someter a consideración del Congreso en el primer semestre de este año.

Entre tales medidas citó las que permiten sancionar con rigor a funcionarios públicos que se enriquezcan ilícitamente; una destinada a agilizar los procesos judiciales que envuelven desvíos de recursos públicos, y la que facilita el procesamiento de altos cargos con foro privilegiado.

“Quiere más transparencia y más combate a todo tipo de crímenes, especialmente la corrupción, y quiero que el brazo fuerte alcance a todos de forma igualitaria”, aseguró la mandataria en el primer discurso de su segundo mandato, que comienza empañado por un gigantesco escándalo de desvío de recursos de Petrobras que puede salpicar a varios de sus aliados políticos.

La gobernante dijo que, para facilitar el combate a la corrupción, el país necesita adoptar prácticas políticas más éticas y saludables, y que ello solo es posible mediante una “amplia y urgente reforma política”.

Admitió, sin embargo, que esa reforma depende del Congreso, pero pidió que su debate se extienda no solo a los legisladores sino a toda la población.

Pese a que se comprometió a combatir con rigor las irregularidades en Petrobras, dijo que la empresa, la mayor y más emblemática del país, tiene que ser defendida de amenazas internas y externas.

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