Agreguen a Osman Gutiérrez a la lista de prospectos nicas a seguir con detenimiento. De apenas 20 años de edad, 6’4 pies de estatura y una bola rápida que toca las 95 millas por hora, este espigado tirador leonés está listo para darle brillo a su carrera con los Azulejos de Toronto.
Gutiérrez mostró su arsenal en la presente Liga de Beisbol Profesional de Nicaragua con los Tigres de Chinandega, antes que los Azulejos lo mandaran a descansar.
Según Murillo, Gutiérrez está en proceso de corregir un par de fallas mecánicas, pero que indudablemente tiene mucho talento. “Entre las cosas que trabajamos con él, es que utilice la misma mecánica con todos sus envíos para que no sea un lanzador predecible”, dijo. [/doap_box]
Estoy contento con el progreso que he tenido y feliz porque hice en Chinandega el trabajo que me pidieron, apuntó Gutiérrez, quien hizo siete apariciones como relevista con los Tigres, luego de una llamativa temporada en la Liga de Verano de República Dominicana, en donde finalizó entre los lanzadores con más efectividad con 1.91 en 47 episodios.
Este palpable avance le valió para ganar su ascenso a los Estados Unidos. En enero voy a República Dominicana a entrenar y de ahí al spring training en los Estados Unidos. Estoy motivado y enfocado en hacer el mejor trabajo que pueda, señaló.
Gutiérrez se probó con el Bóer, pero fue en Chinandega que encontró una oportunidad. Me tenían como un niño en el Bóer, les tiré a 95 MPH, pero no sé qué más podían querer. En cambio, los Tigres me dieron el chance sin siquiera probarme, explica.
Gutiérrez lleva tres años en la organización de Toronto. En los primeros dos lanzó relativamente poco debido a una operación de apendicitis, pero este año volvió con fuerza.
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