El subdesarrollo futbolístico es la cruz del balompié en Nicaragua. La ausencia de un plan nacional estratégico para combatirlo en la Federación y los equipos, sobre todo los de Primera División, limitan las oportunidades de competir con el resto de la región a nivel de selecciones y clubes.
Con esta realidad nacional los resultados de impactos o que marcaron el balompié pinolero en el 2014 son pocos.
