El municipalista Manuel Ortega Hegg y el presidente de Hagamos Democracia, Róger Arteaga, coinciden en que la autonomía municipal ha sufrido muchas violaciones de parte del orteguismo, ya que se han vuelto comunes las destituciones o “renuncias” de alcaldes, sin importar la voluntad popular o la propia Ley de Municipios.
“Es un retroceso de la democracia en Nicaragua y una alta concentración de poder en una sola persona. Además de ser claramente una violación de derechos humanos y ciudadanos”, dijo Arteaga.
Ortega Hegg afirma que con las destituciones disfrazadas de “renuncias” se pasa por encima de la ley. El especialista señala que solo el concejo municipal puede tomar ese tipo de decisiones y que el proceso implica que el único que puede reponer a un alcalde es el vicealcalde, nadie más puede ocupar el cargo.
Para el municipalista no hay autonomía no solo por las destituciones sino, desde que el Insituto de Fomento Municipal (Inifom) toma atribuciones propias de los gobierno locales.
“Hay una pérdida total de autonomía municipal, se supone que todos los recursos los maneja el gobierno local con el concejo y los distribuye y los designa de acuerdo a lo que establecen los cabildos y las consultas municipales, eso es lo que dice la ley”, argumentó Ortega Hegg.
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