El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) anunció la inversión de 1,440 millones de dólares en la población rural de los países en desarrollo entre 2016 y 2018, lo que significará un crecimiento del 31 por ciento de su base de beneficiarios, entre ellos campesinos nicaragüenses.
Con ese fondo, aportado por los 173 Estados miembros, el organismo de cooperación espera llegar a un máximo de 130 millones de personas que viven en las zonas rurales. Kanayo F. Nwanze, presidente del FIDA, dijo que el firme respaldo de los Estados miembros se produce en un momento decisivo, ya que de esta forma el Fondo podrá realizar una contribución fundamental al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que se adoptarán en septiembre de 2015.
“Las decisiones que hemos tomado tendrán profundas repercusiones en la configuración no solo de nuestros sistemas alimentarios futuros, sino también de las sociedades en las décadas venideras”, dijo Nwanze.
Y añade: “Aunque las zonas rurales a menudo son invisibles y están desatendidas, la adhesión demostrada por los Estados miembros pone de relieve su convicción de que los pequeños agricultores desempeñan una función esencial en la construcción de un mundo sin hambre”.
Más de tres cuartas partes de la población más pobre del mundo viven en las zonas rurales de los países en desarrollo y dependen principalmente de la agricultura para ganarse la vida.
Entre los diferentes ODS propuestos, el segundo reconoce la importancia de los pequeños agricultores para alcanzar la seguridad alimentaria multiplicando por dos su productividad agrícola e ingresos, dijo el organismo en un comunicado.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C