
LA PRENSA/ A. LORÍO
Comerciantes ambulantes e informales del Mercado Monseñor Nicolás Antonio Madrigal, de Ocotal, denunciaron “el trato inhumano y deseos de desalojo” de la intendente Guadalupe Olivas y han recurrido ante la alcaldesa y ante el secretario político departamental del Frente Sandinista “para que la señora nos deje trabajar en paz”.
En una reunión el 20 de diciembre con Lester Martínez, secretario político en Nueva Segovia, la alcaldesa Sonia Olivas expresó su satisfacción con el ordenamiento que ha logrado la intendente; sin embargo, los vendedores confían en la promesa de Martínez de hacer una revisión de los comerciantes que supuestamente han pedido no salir del mercado.
Eneyda del Carmen Mairena, vendedora ambulante de la terminal de buses de Ocotal, dijo que “ella (la intendente) amenaza con hacer limpieza, pero nosotros no somos basura, nos está dando maltrato psicológico y ni siquiera tenemos derecho a defendernos, hemos recurrido a las autoridades, solo esperamos que sean justos y que nos dejen trabajar en paz”.
[/doap_box][doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]10 vendedores en la terminal de buses de Ocotal están inquietos porque supuestamente serían desalojados del sitio.[/doap_box]
Dorcalida Ramírez Ponce, vendedora de frutas en la terminal de buses de Ocotal, ubicada en el Mercado Municipal Monseñor Madrigal, paga 22 córdobas día de por medio en concepto de impuestos, pero ahora la intendente le ha comunicado que debe desalojar ese lugar que ocupa desde hace cinco años y que ha tenido el visto bueno de los alcaldes Carlos Norori y Edward Centeno.
La semana pasada Dorcalida habría recibido de la intendente del Mercado Monseñor Nicolás Antonio Madrigal, Guadalupe Olivas, una comunicación verbal advirtiéndole que debía desalojar el lugar y ocupar uno de los tramos de las verduras frente a la terminal de buses.
TIENEN DERECHO
Los afectados tienen en su poder el comunicado emitido el 15 de septiembre que especifica que “las personas que se ganan la vida vendiendo honradamente en las calles, plazas, parques, entre otros, no pueden ser desplazados de esos lugares y que de ninguna manera pueden quedarse sin derecho al trabajo, según las orientaciones hechas por el presidente Daniel Ortega”.
“Me amenazó que si en enero no me he quitado de aquí que me enllavará mis productos para no dejarme entrar. Esta situación es tensionante, me enferma, yo no estoy obstaculizando la pasada, ni estoy haciéndole competencia a nadie, de aquí solo busco cómo mantener a mis tres hijos y darles sus estudios, es injusto lo que ella está haciendo”, recalcó la vendedora de frutas.
Guadalupe Olivas tiene menos de un año en el cargo, antes trabajó como intendente en el Mercado del Centro Histórico, de donde salió después de algunos “problemas” con los comerciantes.
Se intentó conocer la versión de la intendente, pero no fue posible.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A