Kondek, de 45 años de edad y con 17 de servicio en la Policía de Tarpon Springs, murió a consecuencia de las heridas en un hospital local. Según el diario Tampa Bay Times, el sospechoso del asesinato sería Marco Antonio Parilla Jr, de 24 años de edad, quien está bajo custodia policial mientras siguen las investigaciones.[/doap_box]
El estupor y la rabia se apropiaron de Nueva York ayer, un día después de que un hombre de 28 años, identificado como Ismaaiyl Brinsley, ultimara a los policías Wenjian Liu y Rafael Ramos, en venganza aparentemente por las muertes de dos negros, que provocaron numerosas protestas en Estados Unidos en las últimas semanas.
Asimismo, la Policía de Nueva York, investigaba ayer nuevas amenazas aparecidas en internet contra la institución.
Según el New York Post, las autoridades buscaban a un joven de 18 años, identificado como Devon Coley, quien publicó una fotografía, aparentemente tomada de una película, en la que podía verse a un hombre disparando sobre un coche patrulla, con el mensaje 73Nextt, en referencia a que el siguiente ataque podría llegar contra miembros del distrito 73 que se ocupa del barrio Oceanville-Brownsville, donde reside.

LA PRENSA/Departamento de la Policía de Nueva York
ADVERTENCIA LLEGÓ TARDE
El sábado, Liu y Ramos fueron asesinados a sangre fría con disparos en la cabeza cuando se encontraban en su patrulla estacionada frente a un conjunto de viviendas sociales en Brooklyn. Brinsley, presunto miembro de la banda Black Guerilla Family y con antecedentes policiales, se suicidó después del crimen en un andén del metro.
La tragedia puso fin a un extraño viaje de Brinsley, que comenzó en Maryland el sábado por la mañana. Primero fue a la casa de una exnovia en un suburbio de Baltimore, a la que hirió por disparos. La policía dijo que se dieron cuenta de que el agresor estaba escribiendo en la cuenta de Instagram de la mujer amenazas contra policías de Nueva York.
Las autoridades de la zona de Baltimore enviaron un aviso a la policía neoyorquina, que lo recibió unos minutos demasiado tarde, dijo el jefe de la Policía de Nueva York, Bill Bratton.
En Instagram, junto a la foto de un arma, puso el mensaje: Hoy les pongo alas a los cerdos. Ellos se llevan a 1 de nosotros… Vamos a llevarnos 2 de ellos, escribió.
#ShootThePolice #RIPErivGardner #RIPMikeBrown, agregó, refiriéndose a Eric Garner, un negro que murió durante un violento arresto policial en julio en Nueva York, y el adolescente Mike Brown, muerto a manos de un agente en Ferguson (Missouri) en agosto.
La ira de la opinión pública creció cuando los uniformados implicados en ambas muertes fueron exonerados de responsabilidad.
Según The New York Times, Brinsley había sido tratado en el pasado por problemas psiquiátricos.
El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, y Bratton asistieron juntos ayer a una misa en la catedral de Saint-Patrick oficiada por el cardenal Tim Dolan, mientras se acercaba gente al lugar de la tragedia para colocar velas y flores.

LA PRENSA/AP
UNA RETÓRICA INCENDIARIA
El doble asesinato llegó en el peor momento para el alcalde demócrata. Sus relaciones ya son tensas con su Policía, que lo acusa de no apoyarla lo suficiente y de ser demasiado tolerante con los manifestantes, que han salido numerosas veces a las calles de Nueva York en las últimas semanas para denunciar las muertes de Garner y Brown.
A los policías les ha sentado además muy mal que De Blasio reconociese en medio de la polémica que ha educado a su hijo Dante, producto de su matrimonio con una afroamericana, sobre los peligros potenciales en caso de interactuar con un policía.
Alcalde De Blasio, usted tiene claramente sus manos manchadas de la sangre de estos dos oficiales, acusó Edward Mullins, presidente de la Sergeants Benevolent Association (SBA), una organización que agrupa a 11,000 policías activos o retirados de Nueva York. A mediados de diciembre, circuló en línea una petición en la que policías pedían al alcalde no asistir a sus funerales en caso de que murieran en el ejercicio de su labor.
El exgobernador republicano de Nueva York, George Pataki, denunció también los actos de barbarie, según él resultado previsible de la retórica anti-policía de #ericholder y #mairedeblasio. Holder es el secretario de Justicia de EE.UU.
De Blasio lamentó ayer una retórica incendiaria que divide y enfurece. El presidente Barack Obama condenó incondicionalmente el doble asesinato y pidió a los estadounidenses rechazar la violencia y las palabras que lastiman.
Las familias Garner y Brown también rechazaron toda forma de violencia contra la policía. Esto es inaceptable.
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