El anuncio que el presidente Barack Obama hizo de que Estados Unidos restablecerá sus relaciones políticas con Cuba tuvo una repercusión especial dentro del deporte del beisbol de las Grandes Ligas, que a partir de ahora seguirá todo el proceso muy de cerca.
Queda por ver el impacto que esto puede tener en el ámbito deportivo, especialmente en el beisbol, que en Cuba es uno de sus mayores exponentes a nivel mundial, y en el flujo de sus jugadores jóvenes hacia las Grandes Ligas.
Nada más al conocerse el anuncio del presidente Obama, la oficina del comisionado del beisbol de las Grandes Ligas emitió un comunicado oficial en el que admitían que no tenían claro cuál sería el impacto que pudiese tener la decisión política y sus implicaciones en el deporte de la pelota y el bate.
Aunque todavía no tenemos suficiente información para hacer una evaluación realista, seguiremos dándole seguimiento a este asunto importante y mantendremos informados a nuestros equipos sobre si esta dirección diferente puede impactar la forma en que hacemos negocios sobre asuntos relacionados con Cuba, señalaba el comunicado.
Los legisladores federales están divididos sobre la política que Washington debe tener hacia Cuba. Algunos opinan que el embargo es una herramienta caducada, otros insisten en que es una medida de presión válida para obligar a La Habana a reformar su sistema político y mejorar respeto a los derechos humanos.
Debido al embargo económico de Estados Unidos contra la isla, cualquier pelotero que abandone Cuba tiene que obtener una licencia del Departamento del Tesoro estadounidense antes de fichar con algún equipo de las Grandes Ligas.
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