Don Jorge Luis Lezama presentó un avalúo de su propiedad, que señala el valor de esta por estar ubicada en una zona potencialmente comercial y por las mejoras que hizo. LA PRENSA/ O. NAVARRETE

Inconforme con indemnización

“Que me roben mi casa no es justo”, fueron las palabras de Jorge Luis Lezama después de que Carlos Sánchez, director general legal de la Alcaldía de Managua, le informó que su propiedad será declarada de utilidad pública

““Que me roben mi casa no es justo””, fueron las palabras de Jorge Luis Lezama después de que Carlos Sánchez, director general legal de la Alcaldía de Managua, le informó que su propiedad será declarada de utilidad pública por la construcción del paso a desnivel en la intersección de Rubenia, proyecto que empezó a ejecutarse en octubre de este año.

El terreno, que le es importante a la municipalidad para edificar el paso a desnivel, tiene una extensión de 260 metros cuadrados y está ubicado en la parte sur de la intersección de Rubenia.

[doap_box title=»Mayo 2015″ box_color=»#336699″ class=»aside-box»]En el inicio oficial del proyecto del paso a desnivel en Rubenia, Fidel Moreno, secretario general de la Alcaldía de Managua, aseguró que en mayo 2015 estará lista esta obra de gran envergadura. Según el diseño, en la parte inferior se construirá una rotonda y encima de esta pasará un puente en sentido de norte a sur, con una longitud de 415 metros.[/doap_box]

El afectado manifestó que en septiembre recibió una llamada de Sánchez, quien le dijo que su vivienda sería afectada totalmente y por lo tanto era necesario que se arreglaran “sin presión y con espontánea voluntad”, pero cuando ya se había pactado la indemnización, el representante legal de la comuna le manifestó que no había dinero para pagarle lo acordado y que se iba a declarar de utilidad pública, dándole lo que se pueda.

“Así como le pagaron a los (dueños de bares) del Malecón, como le pagaron a mis vecinos (del anexo de la colonia 14 de Septiembre), que me paguen a mí también, me quiero ir conforme. No me niego al progreso, que me den lo justo”, expuso Lezama.

SE SIENTE ENGAÑADO

Las pláticas entre la municipalidad y Lezama marchaban bien al punto que se elaboró un acuerdo extrajudicial en el que se estipulan 65,000 dólares como indemnización y de forma verbal se solicitó que se desarmaran las estructuras de la vivienda para no atrasar las obras, pero ahora la realidad es otra.

 

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