“Yo me caí y después pasé sangrando me dijeron que tenía cáncer y me ponían pampers para evitar el sangrado”, así comenzó a contar su historia María Tránsito Rizo, sobreviviente de cáncer cérvico uterino, quien compartió con varias de sus compañeras su experiencia. Recordó las ocho quimioterapias que superó con éxito a pesar de los dolores y problemas de salud, y que de nueve pacientes que recibieron el tratamiento con ella, solo una de Sébaco y ella sobrevivieron.
Rizo expresó que se siente feliz al ser testimonio de vida para muchas otras mujeres que apenas están pasando por las quimioterapias. Su testimonio de vida fue compartido en la fiesta de fin de año de pacientes y trabajadoras de la Fundación Mariana de Lucha Contra el Cáncer (Fumalccan).
Esta fiesta anual se hace con el objetivo de hacer pasar un rato ameno entre madres, hijos y colaboradoras de esa fundación.
Yelba Olivas, directora de Fumalccan, manifestó que esta celebración se hizo con ayuda de varios colaboradores para brindarles un rato ameno a las pacientes que han sobrevivido al cáncer o están en tratamiento. Se regalaron caramelos y juguetes que Aproquen envió desde Managua a los niños que han pasado dificultades junto con sus madres.
MUJERES LUCHADORAS
Alba Rosa Herrera, a quien recientemente se le extirpó una mama, se encontraba celebrando con sus dos hijos el cierre del año. “Estoy muy contenta de estar todavía aquí y ver a mis hijos felices después de tanto sufrimiento”, dijo.
Herrera, de escasos recursos económicos, ha luchado durante seis meses entre quimioterapias y viajes a Managua. Se conmovió cuando vio sonreír a sus hijos al recibir regalos.
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