José Antonio Zarraluqui

El premio Confucio genera confusión

Muéranse: el compañero guerrillero en jefe Fidel Castro, indoblegable militarista y terrorista de pro acaba de ser galardonado con un premio chino de la paz que reconoce sus “empeños para solucionar las crisis internacionales”. ¡Jesús del Gran Poder! Y, para más inri, el premio se llama Confucio. Confucio, parece que no demasiada gente está al tanto, fue un filósofo chino del siglo V a.C. que propugnaba conducirse con comedimiento.

Para que el gobierno funcionara bien debía observar la justicia, la caridad y el respeto a la jerarquía y la tradición; para que el individuo prosperara debía practicar la meditación y el estudio. Se fomentaría un ambiente benevolente en el que el rey sería virtuoso y los súbditos lo emularían. El premio Confucio es muy joven. Cuando en 2010 la Academia Noruega concedió el Nobel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobo, encontrándose el pobre en chirona, las autoridades del gigante asiático montaron en cólera y ridiculizaron la distinción. Inmediatamente surgió la iniciativa en organizaciones no gubernamentales de otorgar una serie de premios que tendrían más prestigio que los Nobel.

Desde luego, cuando en las naciones totalitarias hablan las organizaciones no gubernamentales ya sabemos de qué va la cosa. Así, uno de los seleccionados para el premio Confucio de la paz fue Vladimir Putin, ese adalid del pacifismo. Pero en China, cuya población se ha superado tanto y va camino de convertirse en la superpotencia mundial, no caben aquellas ignorancias acerca de Confucio como los malentendidos de alguna que otra aspirante a reina de belleza en Latinoamérica. Era 2009 y concursaba, como preámbulo a la selección de Miss Panamá, una bella señorita a la que, como al resto, le dieron a leer un papel al que debía reaccionar.

Ella lo leyó sin titubeos: “Completar las siguientes máximas de Confucio: ‘Leer sin meditar…’” Y sin titubeos completó: —…es ocupación inútil. Hasta ahí, perfecto. Merecido el aplauso. Pero luego la sometieron a una de esas torturas que no debieran infligir a ninguna chica joven que lo único que anhela es subir con su frescor y hermosura un escalón en el competitivo mundo del modelaje, el canto o la actuación. Le exigieron que dijera quién había sido Confucio. Esta fue su respuesta: Confucio fue uno de los que inventó la confusión. Y por eso se le ha… De lo más antiguo… Fue uno de los chinos japoneses que fue lo más antiguo. Gracias. Y dio media vuelta y se retiró para que pasara otra concursante.

¿Cómo dar por buena la concesión de este laurel denominado Confucio a un pistolero belicoso en grado sumo que no ha cesado de militarizar la sociedad cubana y de avasallarla, que intervino por la fuerza en prácticamente todos los países latinoamericanos, que alquiló a los rusos la carne de cañón caribeña hasta para las más estúpidas campañas africanas, que incluso incursionó con intrepidez armada en Oriente medio, que ejerce todavía el terrorismo contra su propio pueblo y lo ha intentado contra su enemigo por designio, los Estados Unidos, una y otra y otra vez?

El comité razona que el compañero pendenciero en jefe realizó importantes aportes a la eliminación de la guerra nuclear una vez retirado y que, cuando estaba en activo, se abstuvo de emplear la fuerza para resolver las disputas internacionales, en particular en su controversia con los Estados Unidos. Es notorio, sin embargo, que demandó de Nikita Jrushchov disparar los cohetes soviéticos emplazados en Cuba, que el líder soviético no lo hizo porque consideraba a Castro un demente y que este, contrariado a más no poder, hizo circular aquello de “Nikita, mariquita, lo que se da no se quita”. O lo que tratan es de ofender a la institución de los premios Nobel y a los pacifistas de verdad o estos encargados de discernir (y propinar) el premio Confucio de la paz son un puñado de chinos antiguos complicitados para prolongar la confusión.

El autor es analista político. Cubano estadounidense ©FIRMAS PRESS.

Opinión Fidel Castro premio archivo

COMENTARIOS

  1. FERNANDO CASANDRA
    Hace 11 años

    Siguiendo la tradicion sobre los Comunistas que reporta Orwell, ahora han inventado un Premio a la Paz para darselos a todos los satrapas y dictadores de los paises que ellos controlan.Utilizan el nombre de un gran pacifista Chino «Confucio» Ejemplo de esto es que se lo dan a Fidel Castro que lo unico que sabe hacer bien es dar la paz de los fusilamientos. El premio deberia llamarse Premio «MAO» o «STALIN» y darselo a los mas asesinos de sus seguidores. Fidel Castro es buen ejemplo de…

  2. FERNANDO CASANDRA
    Hace 11 años

    Me remito al libro de George Orwell «1984» donde presenta la tecnica comunista o totalitaria de llamar a la Guerra con el nombre de Paz, y a la Paz con el nombre de Guerra y similares ejemplos. El Sr. Orwell peleo en la Guerra Civil Española 1937 al por la Republica al lado de los Socialistas, Anarquistas y Comunistas. El reporto la traicion que los comunistas hicieron a la Republica Española y los comunistas lo condenaron a muerte. Logro escapar a Inglaterra. Por sus escritos los Com lo odian

  3. Alfer
    Hace 11 años

    No hay donde perderse. «Analista Politico» cubano Americano. Jajajajaja.

  4. Juan Camaleon
    Hace 11 años

    Miren la comparación. El premio Nobel de La Paz fue otorgado este año a Malala, joven Pakistaní que recibió balas por creer y querer en la educación de las mujeres para logra desarrollo y paz. El premio confucio lo recibe Castro que dio balas por todos lados y a muchos niños y ha tronchado el progreso en su país. Ustedes hagan su propia conclusión

  5. lector
    Hace 11 años

    El premio Confucio genera acercamiento.

  6. Caitudo
    Hace 11 años

    A quienes los chinos confunden y ofenden es a su propio pueblo. Las enseñanzas de Confucio fueron excelentes, pero la alta dirigencia china las ha tergiversado para premiar a dictadores y asesinos.

  7. Ramon Salgado Valle
    Hace 11 años

    ¡Cáspita! ¡Ahora sí que estoy confundido, y el Gran Maestro Confucio, aún más! Él, entre otras cosas enseñó:
    1. Amar al pueblo, renovarlo moralmente y procurarle los medios necesarios para la vida cotidiana.
    2. Cultivar la virtud personal y tender sin cesar a la perfección.
    3. En la vida privada como en la pública, observar siempre el sendero superior del «Justo Medio».
    4. Tener por objeto final la paz universal y la armonía general.
    Micomandante está muy lejos de estas enseñanzas.

  8. maxwell
    Hace 11 años

    el analista es un gusano cubano,gusano.

    1. FERNANDO CASANDRA
      Hace 11 años

      Es mal gusto y mala educacion insultar.Eso es lo que esta haciendo Ud. Trate de dar comentarios inteligentes y al punto. Si Ud. cree que Castro se merece un premio a la paz con el Nombre de Confusio, presente sus argumentos, pero no insulte.De otra manera todo lo que demuestra es que Ud. esta confuso con su confusion de que es Paz y que es Guerra. Asi que por favor desconfunsese y deje de estar confunsiso. Gracias. Ah, por cierto los gusanos son muy productivos, mejoran la tierra.Los comunistas?

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