No siempre las verduras se compran frescas. Hay ocasiones en las que simplemente tenemos que guardarlas para usarlas más adelante. Por eso si prefiere comprar verdura fresca y congelarla usted mismo, no es una tarea difícil, sigue los pasos siguientes: 1. Trocearla. 2. Limpiarla bien.3. Echarla en agua hirviendo durante 5 minutos.4. Dejarla enfriar. 5. Guardar en una bolsa especial y al congelador.
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