Petróleo barato: la economía gana

Una economía nicaragüense creciendo 4.2 por ciento, levemente mejor de lo esperado hace seis meses debido a la recuperación del sector construcción que permitió revertir la caída en el número de empleos formales.

Una economía nicaragüense creciendo 4.2 por ciento, levemente mejor de lo esperado hace seis meses debido a la recuperación del sector construcción que permitió revertir la caída en el número de empleos formales. Esto es parte del balance del IV Informe Coyuntura Económica 2014 de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), que presenta hoy.

En su último balance del año de la economía del país, Funides proyecta tasas similares de 4.2 por ciento de crecimiento en 2015 y 2016. Aunque, si el precio internacional del petróleo sigue cayendo por un período prolongado, el crecimiento económico de Nicaragua puede ser mayor.

[doap_box title=»Ojo con las exportaciones» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Funides recomendó al sector exportador tomar en serio el riesgo de que les arrastre la baja del precio del petróleo.

El director ejecutivo de Funides, Juan Sebastián Chamorro, explicó que el pronóstico de los precios a futuro de los commodities “es que no aumenten, salvo la carne”.

La combinación de precios deprimidos dejaría al país menos divisas por exportaciones.[/doap_box][doap_box title=»Mejor panorama» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Funides en su informe sostiene sus proyecciones de crecimiento de 4.2 por ciento para los dos próximos años en un buen desempeño de la economía de Estados Unidos, un consumo interno estable y una importante recuperación de la inversión privada. La encuesta con 90 empresarios hecha por Funides refleja un aumento de cuatro por ciento en junio a 19 por ciento en noviembre en la percepción de que la situación económica es mejor a la del año pasado.[/doap_box]

Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de Funides, fue claro en que la economía se beneficiaría si el precio del petróleo estuviera por debajo de 70 dólares en un año, y si el de los principales productos de exportación de Nicaragua no cae.

El beneficio vendrá por un mayor consumo doméstico, ahorro en el costo de operación de las empresas, permitiéndoles invertir para elevar la producción; además la balanza comercial sería más favorable por reducirse la factura petrolera, habría más disponibilidad de recursos para el gasto del Gobierno por captar más ingresos.

El precio del crudo sigue bajo presión después de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aseguró que el consumo mundial alcanzará en 2015 los 92.26 millones de barriles diarios, un 1.2 por ciento más que en 2014, pero levemente inferior a lo que había previsto.

Los precios del crudo han caído por quinto mes seguido en noviembre, lo que supone “el periodo más largo de bajada desde la crisis financiera de 2008”, según la OPEP.

Funides recoge un análisis del comportamiento desde 2010 de los precios del petróleo y su efecto en el de la gasolina regular consumida en Nicaragua, donde constatan que sí hay un traslado efectivo de la disminución o incremento del costo del crudo al de los combustibles que se venden localmente.

La reducción de los últimos meses del precio del crudo ha significado una baja de 21 córdobas en el galón de la gasolina regular, según cálculos de Funides.

Chamorro señaló que es cierto que en la calle “la percepción es clara que los combustibles no bajan, esta imagen no está en la mente del consumidor”, siendo la razón que el precio de la gasolina va con mantenimiento de valor, es decir no sienten el alivio por la pérdida del córdoba frente al dólar.

COMERCIO GANA

Pero insistió que si la tendencia a la baja del crudo persiste de seis meses o un año, habrá beneficio.

En primer lugar, explicó, al pagar menos por la gasolina, al dueño de un vehículo le quedará un poco más de dinero para consumir en otras cosas, por tanto el sector comercio incrementará su actividad.

El segundo lugar, dijo, como el petróleo es un insumo vital para la economía trae una reducción de la inflación y eso beneficia la capacidad de compra del salario real de los trabajadores. “Y te genera una expectativa positiva del futuro y con solo eso consumís más”, afirmó Chamorro.

Por el lado de los proyectos de inversión privada y pública se gana al reducirse los costos de operación y te hace más rentable. “Esto es cierto en la mayoría de los proyectos, excepto en los de energía renovable porque lo que está haciendo la reducción del precio del petróleo es que vuelve más atractiva la inversión vía búnker”, señaló Chamorro.

Consideró que ese efecto “sería mínimo” por la alta tarifa de generación y la ineficiencia de “las plantas viejas” a base de búnker en Nicaragua.

Por el lado de la balanza comercial el respiro sería por las importaciones, especialmente de petróleo y sus derivados, los cuales bajarían en términos de valor.

Hasta septiembre pasado la factura petrolera de Nicaragua fue de 888 millones de dólares, apenas un por ciento menos que el mismo período de 2013, según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN).

Chamorro recordó que por año se pagan unos 1,200 millones de dólares en la importación de petróleo, y una reducción de la factura permitiría mayor disponibilidad de recursos a privado y al Gobierno para invertir en más proyectos.

El efecto en las finanzas públicas sería positivo porque la recaudación por el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) sería estable e incluso podría subir al esperarse que el consumo del volumen de combustibles sea estable o incremente. Y como el consumo de otros bienes y servicios subiría, con ello también los ingresos por el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

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