Los prometedores
Lo he dicho en varias ocasiones: yo soy de aquellos que sí quisieran ver un canal construido en Nicaragua. Esclusas abriéndose, grandes buques pasando, custodiados por el verde follaje del bosque tropical y, más allá, peces saltado alegres en el gran lago de aguas limpias Sí, sí, así como lo pusieron muy bonito en la presentación animada de HKND. ¿Quién puede estar en contra de eso? El asunto es, y aquí es donde se le tuerce el rabo a la chancha, que quienes nos presentan el Canal bonito son los mismos que nos han prometido el puerto de aguas profundas en Monkey Point, la mayor refinería del planeta, el satélite de telecomunicaciones y el dragado del Río San Juan, entre tantas otras promesas que no han pasado de la maqueta, el anuncio o, cuando mucho, “la primera piedra”.
Escépticos
En Nicaragua hay ahora mismo tres grupos: los que están a favor del Canal, los que están en contra, y los escépticos. Y tal vez un cuarto: a los que les importa un bledo lo que pase. Ni fu ni fa. Y no crean que este último grupo es pequeño. Yo pertenezco a los escépticos. Ni puedo estar en contra del Canal porque no creo que así como se están haciendo las cosas se construya canal alguno. Y como argumento a mi tesis, presento este breve recuento de faraónicas promesas incumplidas.
El puerto
En julio del 2010, doña Rosario Murillo anunció jubilosa que el Estado de Nicaragua había firmado un memorando con un consorcio coreano para la construcción de un puerto de aguas profundas en Monkey Point. Nicaragua por fin tendría un puerto de respeto en el Atlántico. Aquello se miraba bonito, para qué. Cien hectáreas de instalaciones portuarias, dos atracaderos para contenedores, otro para carga general, otro para cruceros, otro para líquidos, talleres, grúas y cargadores. Y como en asuntos de promesas no se andan de pinches: 500 millones de dólares se gastarían en ello. Estaría listo y pagado en siete años. Nunca pasó de la maqueta.
La refinería
Aquel 20 de julio del 2007, Nicaragua dejaba atrás la pobreza y comenzaba el proyecto con el cual le iba a llover dinero. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez y el de Nicaragua, Daniel Ortega, ponían la primera piedra de una megarefinería que procesaría 150,000 barriles de petróleo diarios. Otra vez no escatimaban en costos: 4 mil 500 millones de dólares. El propio Chávez anunciaba que Nicaragua podría vender al exterior unos 100,000 barriles diarios de gasolina y ganarse la bicoca de ¡10 millones de dólares por día! ¿En qué momento la megarefinería se convirtió en un par de tanques?
El satélite
En noviembre de 2013, este gobierno, sí, sí, el mismo que promete el Canal, anunció la construcción de un satélite de telecomunicaciones, made in China, que le costaría al país 254 millones de dólares y que estará listo para octubre de 2016. Después de eso no se volvió a oír de él. ¿Seguimos esperando?
Puerta trasera
La marcha de ayer debería hacer al Gobierno poner sus barbas en remojo. No es con las triquiñuelas de siempre que logrará acallar a este sector que quiere hacerse oír, con todo el derecho que tiene. Cada vez son más. Cada vez están más decididos. Y cuidado, en vez de salir a caballo blanco por la puerta grande, como sueñan sus seguidores, los vemos saliendo a rastras por la puerta trasera por estar haciendo las cosas tan mal hechas como parecen estarlas haciendo ahora.
Vergüenza
Y resulta vergonzoso ver a la Policía otra vez prestándose a servir como fuerza represiva del pensamiento. ¿Quién es el delincuente? ¿El ciudadano que desafía a la autoridad para hacer cumplir su derecho o el policía que se aprovecha de su uniforme y de la autoridad que le da el Estado para violentar el derecho de los ciudadanos? Cada vez con más frecuencia vemos a la Policía en el triste papel de policía partidaria.
El show del 22
Entonces, ¿qué es lo que veremos el 22 de diciembre, fecha para la que se anunciado el inicio de la construcción del Gran Canal de Nicaragua? Un show. Parecido al que montaron en 2007 Chávez y Ortega al poner la primera piedra de la gran refinería El Supremo Sueño de Bolívar. Y si de aquel proyecto solo quedaron las confiscaciones de tierra, exoneraciones, las ventajas para montar un negocio con el respaldo del Estado y dos tanques para una empresa privada ¿Qué cree que podemos esperar de este?
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