La mayoría de los costarricenses considera que el país tendrá una crisis financiera en los próximos cuatro años, reveló este martes una encuesta del estatal Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC).
Un 34,9 % de los entrevistados considera que las posibilidades de que Costa Rica entre en una crisis financiera en cuatro años es «muy alta», mientras que un 25,1 % cree que es «algo alta».
El 27,1 % expresó que no es «ni alta ni baja», un 7,6 % que es «algo baja» y 5,3 % que es «muy baja».
Para el coordinador del Centro de Investigación Administración, Economía y Gestión Tecnológica del TEC, José Martínez, el porcentaje tan alto de costarricenses preocupados por una crisis es un «llamado de atención a tomar medidas al respecto».
«Esta es una actitud pesimista de los costarricenses, movido un poco por la información y cómo el Gobierno (del presidente Luis Guillermo Solís) ha manifestado que encuentran las finanzas del Estado, así como la transmisión del mensaje», expresó Martínez en conferencia de prensa.
Otros datos arrojados por la encuesta indican que un 40 % de los entrevistados cree que el actual Gobierno «ya debería impulsar» una reforma fiscal para recaudar más impuestos, el 36,2 % expresó que «puede esperar hasta que las personas confíen más en el Gobierno» y un 22,8 % dijo que «ninguna de las anteriores».
Pese a que la mayoría desea una reforma fiscal, el 77,4 % manifestó que no está dispuesto a pagar más impuestos para que el Gobierno mejore las finanzas, en contraste con el 22,6 % que respondió que sí lo haría.
«Pareciera ser que los costarricenses pensamos que debe haber una mejor eficiencia fiscal pero más hacia la disminución del gasto y no a la generación de nuevos impuestos», explicó Martínez.
Entre las consideraciones positivas de los entrevistados se destacan que el 44,4 % considera que el Gobierno de Solís «va a lograr que se recauden mejor los impuestos», un 44,1 % dice que la «economía mejorará» y el 40,4 % dijo que «va a lograr reducir el desperdicio de dinero».
El presidente Solís, emitió una directriz en julio pasado con la que pretende bajar gastos en las instituciones del Estado y congelar la mayoría de las plazas vacantes como medida para combatir el déficit fiscal.
Además, ha anunciado que impulsará la transformación del impuesto de ventas del 13 % en uno de valor agregado que permita aumentar la base de recaudación y modernizar el sistema, y que llegaría al 14 % en 2016 y al 15 % en el 2017.
La encuesta del TEC se aplicó en noviembre pasado a 513 personas mediante llamadas telefónicas, tiene un margen de error de 4,3 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95 %.