Con una tarde de danza y música de orquesta el Teatro Nacional Rubén Darío (TNRD) despidió a la embajadora de Taiwán, Ingrid Hsing, con un cóctel entre amigos y la entrega de un reconocimiento en honor al fomento de la cultura.
“Es una despedida muy difícil, muy emocional sobre todo cuando uno tiene que despedirse de un país que uno quiere, donde deja amigos”, dijo visiblemente conmovida la embajadora.
Hsing se refirió especialmente al equipo de trabajo del Teatro Rubén Darío, con el que por muchas ocasiones colaboró en actividades culturales.
Con el humor que la caracteriza, la embajadora comentó que ahora que deja el cargo “si fuera más guapa, me dedicara a ser cantante”. Recordó su etapa de adolescente “cuando tenía una voz muy bonita”.
Ramón Rodríguez, director del TNRD, señaló que “no se trata de una despedida, sino de un hasta luego para una gran dama”. Agregó que “ella ha tenido una gran deferencia con nosotros. Gracias a tu esfuerzo se fortalecieron las bases de amistad y los lazos culturales entre Taiwán y Nicaragua”.
Rodríguez afirmó que Nicaragua es una “casa abierta” y reiteró a Hsing: “Esperamos tenerte de nuevo”.
Ingrid Hsing ejerció como embajadora de China-Taiwán desde el 2011. Vuelve a su país el próximo 25 de diciembre.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B