El serbio Novak Djokovic dijo ayer, tras ganar el Masters por incomparecencia del suizo Roger Federer, que “se sintió incómodo” en la entrega de trofeos. “Me enteré durante la final de dobles, estaba en el vestuario preparado para la batalla y para un gran partido, comentó. “Estaba dispuesto para darlo todo. Y él también. En la ceremonia no me sentí muy cómodo al recibir el trofeo. Pero estoy muy orgulloso, no obstante por mi gran temporada”, señaló el jugador que cumplió por tercer año con la tradición de repartir bombones entre los medios de comunicación al final de la conferencia de prensa.
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