Dieciocho días después de haber nombrado al comisionado mayor Pablo Emilio Ávalos como inspector general de la Policía, el presidente inconstitucional Daniel Ortega, lo ascendió ayer al grado de comisionado general.
Junto con Ávalos, Ortega ascendió al mismo grado, al hasta ayer comisionado mayor Cairo Guevara, quien por muchos años integró su seguridad personal, incluso en la época de los noventa.
Dos hermanos, dos compañeros, que han venido ahí siendo parte de ese largo proceso que le permite a los nicaragüenses contar hoy con una Policía, que con la participación del pueblo, de la mano con el pueblo (…) logra garantizar los más altos índices de seguridad y estabilidad en la región centroamericana, alegó Ortega al momento de imponerles los nuevos grados.
[/doap_box]
En el acto de ascenso estuvieron presentes la actual jefatura superior de la Policía, entre ellos la jefa de facto de la institución, Aminta Granera, y familiares de los ascendidos.
Llama la atención que a los recién ascendidos Ortega los calificó generales del pueblo, al servicio del pueblo, comprometidos con el pueblo y comprometidos con este proceso.
Sin embargo, tras el nombramiento de Ávalos como inspector general, cargo que a su vez le lleva al ascenso en grado, ha sido muy cuestionado por sectores que lo señalan de haber incurrido en actuaciones anómalas en algunas operaciones policiales.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A