Las políticas educativas ejecutadas en Nicaragua para la reducción del porcentaje de personas iletradas no han incidido considerablemente en la tasa de analfabetismo porque, de acuerdo con la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (Fideg), esta se redujo 0.5 puntos porcentuales en los últimos cinco años.
Según la Encuesta de Hogares, realizada por la Fideg, el año pasado el país tenía un 15.7 por ciento de analfabetas.
Y en el 2009, según los datos presentados en la encuesta, el índice era de 16.2 por ciento. Sin embargo, ese año el Gobierno declaró al país como territorio libre de analfabetismo con un índice de 3.6 por ciento.
Yadira Rocha, enlace regional del Consejo de Educación de Adultos en América Latina (CEAAL), apuntó que si bien es positivo que la tasa de analfabetismo en el país registre una reducción en los últimos cinco años, esto es evidencia de que en el país falta una política educativa que ayude —entre otras cosas— a reducir cada vez más la cifra de personas analfabetas.
“Esa reducción (registrada por la Fideg) no está acorde con dos cosas: con los esfuerzos que se están haciendo con la política educativa en cuanto a una educación gratuita y la construcción de escuelas para extender la educación. Es muy poca la reducción en relación con las políticas que se están aplicando”, asegura Rocha.
Para el porcentaje de analfabetismo, la Fideg consideró a la población de 10 años o más que no sabe leer, ni escribir o que solo sabe leer.
Por otro lado, Rocha afirma que los datos de la Encuesta de Hogares alertan sobre la necesidad de ampliar y reforzar la oferta educativa primaria para que se incorporen al sistema los adolescentes que nunca han asistido a la escuela o que ingresaron a la primaria, pero después de varios años fuera del sistema, se convirtieron en analfabetas funcionales.
“Tenemos el problema de la extraedad, que se refiere a los niños de 10 años o 15 años que ya no tienen la edad para entrar al primer grado; entonces ya ellos no quieren ir a un primer grado y las oportunidades que hay para ellos ¿cuáles son? Son niños trabajadores. De repente son niños que trabajan por la pobreza, pero el sistema educativo todavía no da la suficiente oportunidad y flexibilidad para que estos adolescentes vayan a la escuela”, asegura Rocha.
Para la encuesta, que tiene un margen de error de 2.4 por ciento, la Fideg consultó a 1,730 hogares repartidos en todo el territorio nacional.
NO SE CUMPLIRÁ ODM EN EL PAÍS
De acuerdo con los resultados de la Encuesta de Hogares que realizó la Fideg, con el apoyo del Gobierno de Canadá y Suiza, el analfabetismo se redujo más en las zonas rurales.
En las zonas rurales el índice de analfabetismo pasó de 26.1 por ciento en 2009, a 21.4 por ciento en 2013, según la encuesta. Y en las zonas urbanas la tasa de analfabetismo fue de 10.3 por ciento en 2009 y 11 por ciento en 2013.
Yadira Rocha, enlace regional del Consejo de Educación de Adultos en América Latina, dice que estos datos muestran que el país no cumplirá con la meta de reducir el analfabetismo planteada en el Objetivo de Desarrollo del Milenio referido a la universalización de la primaria.
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