El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, planea anunciar un paquete de medidas ejecutivas que protegerán de la deportación a 5 millones de inmigrantes indocumentados, según publicó ayer The New York Times, que indica que el anuncio sería la semana próxima o en diciembre, pero en ningún caso hasta el 2015.
El diario sostiene que una pieza clave del plan es permitir que muchos padres de niños ciudadanos estadounidenses o residentes legales obtengan permisos de trabajo y eviten la amenaza de la deportación, lo que podría afectar a entre 2.5 y 3.3 millones de personas, dependiendo del tiempo de permanencia en el país (diez o cinco años), que se fije como requisito para los potenciales beneficiarios.
Obama evalúa, además, ampliar las protecciones que existen para los jóvenes indocumentados que llegaron a EE. UU. cuando eran niños y extenderlas también a sus padres, lo que beneficiaría a más de un millón de inmigrantes.
Una portavoz de la Casa Blanca aseguró que el presidente aún no ha tomado una decisión sobre las medidas para arreglar el sistema migratorio. De hecho, aún no ha recibido las recomendaciones finales del Departamento de Seguridad Nacional.
El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, que acompaña a Obama en su gira por Asia y Australia, dijo a los periodistas que el mandatario recibirá pronto las recomendaciones finales de su secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson.
OTRAS MEDIDAS
Según la agencia AP, activistas en contacto con la Casa Blanca indican que como parte del anuncio se esperan ajustes en el programa de suspensión de deportaciones que permitan que inmigrantes menores de 31 años que llegaron al país antes de junio de 2007 soliciten este beneficio y un permiso de trabajo. Más de 600,000 inmigrantes jóvenes han sido protegidos con este programa.
Eliminar el límite de edad para que los solicitantes no deban tener menos de 31 años una opción bajo consideración haría que otras 200,000 personas cubran los requisitos. También podría haber ajustes a programas de visas de negocios para acelerar su expedición o para que haya más disponibles para trabajadores del sector de tecnología u otros.
Obama había previsto anunciar estas medidas antes del final del verano, pero las retrasó hasta después de las elecciones legislativas de noviembre para no perjudicar a los candidatos demócratas, según la Casa Blanca. En 2013, el Senado aprobó un proyecto de ley bipartidista para una reforma migratoria respaldada por Obama, pero la Cámara Baja, de mayoría republicana, no lo somete a voto y prefiere medidas parciales y condicionadas al aumento de los recursos para reforzar la seguridad fronteriza.
REPUBLICANOS EN CONTRA
Ante el inminente anuncio migratorio del presidente Barack Obama, un grupo de republicanos liderado por los senadores Ted Cruz, Mike Lee y Jeff Sessions amenaza con bloquear la aprobación de fondos para financiar el funcionamiento del Gobierno y la amnistía ilegal que, según ellos, Obama pretende llevar a cabo.
Mientras, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, reiteró ayer que Obama está jugando con fuego y que cualquier acción unilateral que adopte eliminará la posibilidad de aprobar una reforma migratoria en el Congreso, además de poner en peligro el consenso bipartidista en otros asuntos.
Vamos a luchar contra el presidente encarnizadamente si continúa por este camino. Esta es la forma incorrecta de gobernar. Esto es exactamente lo que el pueblo estadounidense dijo el día de elecciones que no quería.