Grupos de inmigrantes bajo amenaza de deportación pidieron ayer ante la Casa Blanca acciones inmediatas de Barack Obama para resolver su situación, cuatro días después de la derrota electoral sufrida por el Partido demócrata.
Sí, tú puedes, gritaba un centenar de manifestantes, en una referencia a la frase Sí, podemos que había servido para impulsar la llegada de Obama a la Casa Blanca en 2008, pidiendo al mandatario que use decretos para regularizar la situación de los millones de inmigrantes clandestinos en el país.
Pensamos que todos aquellos que tengan hijos, sin importar su estatus migratorio, deben calificar para esta reforma, dijo Gustavo Torres, dirigente de la organización Casa de Maryland (este).
Obama prometió en junio que usaría sus poderes de decreto en inmigración, pero postergó toda decisión para después de los comicios legislativos del martes pasado. Tras los comicios, en los que sus adversarios republicanos ampliaron su control de la Cámara de Representantes y conquistaron el Senado, Obama confirmó que antes del fin de año tomará medidas sobre el sistema migratorio.
De acuerdo con Torres, la modificación de los criterios de permanencia podrían aliviar de inmediato a entre cinco y ocho millones de personas, que viven ahora bajo la perspectiva real de una deportación que divida a sus familias.
Quiero decirle al presidente que debe actuar, y debe actuar ahora, dijo a su vez Cindy Kolade, una joven de 21 años, quien llegó a Estados Unidos proveniente de Costa de Marfil hace nueve años, y sigue sin poder regularizar su situación.
En el parque frente a la Casa Blanca, cuatro mujeres y dos hombres mantienen una huelga de hambre por quinto día para presionar a Obama para que firme los decretos para reducir las deportaciones.
A FAVOR DE INMIGRANTES
Norma Torres, quien el martes se convirtió en la primera centroamericana en llegar al Congreso de Estados Unidos, respaldará incondicionalmente a Barack Obama en el tema migratorio, a pesar de las dificultades debido a que los republicanos controlan ambas cámaras.
Una orden ejecutiva es el único modo que vamos a tener para una reforma que podamos aceptar; la reforma que los republicanos quieren es algo que yo no voy a poder aceptar como inmigrante, dijo en entrevista con EFE. Torres, nacida en Escuintla (Guatemala), llegó a los 5 años al sur de California, para vivir en casa de un tío tras la muerte de su madre. La congresista recibió el 65 por ciento de los votos en su contienda por el Distrito 35 de California, y conoce muy de cerca las vivencias de los inmigrantes, aunque no vivió de forma indocumentada en el país.
Estos dos años van a ser de los dos años más difíciles para la comunidad latina, esto es lo primero que tenemos que entender, advirtió Torres, de 49 años. Su carrera política inició en el año 2000 como concejal de Pomona. En 2006 se convirtió en alcalde de esa ciudad. En 2008 logró ser la primera guatemalteca en llegar a la Asamblea de California y en 2013 saltó al Senado estatal.
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