Los meses transcurren y el cardenal Leopoldo Brenes no pierde la esperanza de ver en la práctica los puntos expuestos en el diálogo que sostuvo el 21 de mayo de 2014 en la Nunciatura Apostólica con el presidente inconstitucional, Daniel Ortega, y la primera dama, Rosario Murillo.
A casi medio año de la reunión, entre los religiosos y el Gobierno central, no se observan frutos materializados; sin embargo, Brenes manifestó que espera verlos a mediano y largo plazo, y aclaró que no son exclusivos de ellos, sino también inquietudes “de aquellos que no tienen voz”.
“Fueron muy gentiles en recoger nuestras inquietudes y dijeron: ‘Esto es un paquete grande, un paquete que no se resuelve en dos días o tres días ni un mes’. Recuerdo que el presidente Daniel decía: ‘Vamos a reflexionar y poco a poco vamos a ir dando soluciones desde nuestras instituciones’”, recordó el cardenal nicaragüense.
Aplicando el principio de predicar con hechos y no solo de palabras, la Iglesia católica no espera que Ortega le responda si lo cumplirá o no, pero sí que se aplique el cambio “dentro de su proyecto de gobierno que tiene”, según Brenes.
Los obispos de la CEN pasaron siete años solicitando una reunión con el mandatario y fue hasta mayo de este año que se llevó a la realidad. Brenes calificó de amables a Murillo y Ortega por sentarse a conversar.
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