El gran problema de los jóvenes

En el mercado laboral actual existe una variable de vital interés y de plena relevancia socioeconómica: el desempleo, una

En el mercado laboral actual existe una variable de vital interés y de plena relevancia socioeconómica: el desempleo, una situación que se puede llegar a considerar como un flagelo que golpea fuertemente a la sociedad, acotando no solo el ingreso familiar, sino que además de ralentizar la economía, al no utilizarse el capital humano de manera eficiente, afecta la motivación del individuo que lamentablemente en muchos casos frena la búsqueda continua de un nuevo empleo generador de ingresos.

El problema para encontrar empleo no es igual para todos los segmentos de la población; en el caso de las mujeres cada vez es más evidente su participación en un mercado tan competitivo.

La juventud en general es uno de los segmentos más afectados por el desempleo, normalmente estructural, ya que muchos carecen de habilidades para ejercerse en una actividad económica, es decir: debido a la falta de experiencia que habitualmente ha llegado a ser un factor de selección por parte de los empleadores.

De manera independiente se realizó un estudio acerca de la situación laboral juvenil entre 15 y 29 años de edad en la zona urbana de la ciudad de León, en el período comprendido entre octubre y diciembre de 2013. La investigación se trataba básicamente de realizar un análisis mediante múltiples herramientas económicas y estadísticas para obtener una aproximación cuantitativo-cualitativa de la situación laboral de los jóvenes.

A priori se conoce que la educación es uno de los grandes amigos para combatir la pobreza, por tal razón se analizó la correlación entre los años de educación y los ingresos, con el que se obtuvo una correlación positiva, es decir, a mayor educación mayor salario. Asimismo se aplicó el Coeficiente de Determinación (R2),

con el cual se concluyó que el nivel de ingresos está explicado aproximadamente en un veinte por ciento por el nivel de educación, y el ochenta por ciento restante simplemente se debe a otras variables de interés empresarial.

Aproximadamente el 39 por ciento de los jóvenes tenía un trabajo relacionado a una actividad privada que con mayor frecuencia es el comercio, inmersos en el sector formal, en el que obtenían una remuneración mínima de 2,000 córdobas y una frecuencia de 4,000 córdobas. Además se analizó los distintos ingresos en un histograma, el cual representaba una asimetría positiva, es decir, había una mayor concentración de salarios en un rango de entre dos mil y ocho mil córdobas, ya que esporádicamente sí se presentaban ingresos atípicos.

El sector informal tiene una mayor participación de jóvenes en actividades como: ventas en un puesto fijo o ambulante, así como hacer reparaciones o prestación de algún servicio remunerado, etc. Los jóvenes entre 25 y 29 años tienen mayor participación, es decir, la experiencia es una característica relevante para la estabilización laboral temporal.

El estudio reveló que existen jóvenes entre 15 y 29 años de edad que están inmersos en la población no económicamente activa (PNEA), es decir, personas de 14 a más (edad mínima para trabajar, según el Código del Trabajo en Nicaragua) que no realizaron una actividad económica, ni buscaron empleo.

Este problema podría aminorarse con algunas recomendaciones como:

—Crear agencias de empleo que provean a los desempleados información necesaria con el fin de disminuir su duración de búsqueda.

—Atacar el problema con esfuerzos tripartitos (Gobierno, empresas privadas y trabajadores organizados) para implementar medidas integrales que faciliten la inclusión al mercado laboral.

*Economista

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