La ventaja de entre dos y tres puntos que tres encuestas dieron el lunes a la presidenta Dilma Rousseff sobre el candidato Aécio Neves para el balotaje del domingo fue recibida ayer con volatilidad y depreciación en los mercados. La Bolsa de Sao Paulo cerró con una caída del 3.44 por ciento y se situó en los 52,432 puntos, el peor nivel desde junio.
El índice Ibovespa acumula una caída de casi el seis por ciento en los últimos dos días. El mercado mostró su aversión a la política intervencionista de Rousseff y dejó patente su posición a favor de Neves, de “tolerancia cero” a la inflación.
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