La llegada de Jacinto Reyes a la presidencia de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut) simboliza el inicio de una nueva etapa en el futbol nacional, tras la renuncia de Julio Rocha en 2012 y la derrota ayer de su sucesor, Rolando López, quien aparentemente no pudo desmarcarse de la imagen que siempre lo asoció al anterior jerarca del futbol nica.
Con Reyes se espera que haya algunos cambios a corto y mediano plazo en todas las esferas del futbol nacional, tanto en lo deportivo como administrativo. Desde ahora en adelante el manejo de la Fenifut será evaluado detalladamente, mejor de lo que fue su campaña electoral, la clave de su éxito.
Solo el tiempo dirá si su llegada fue un acierto o no. En alguna medida su éxito dependerá de las personas que lo rodeen y le ayuden a desarrollar sus proyectos, a como lo hicieron para que ganara a Rolando en la elección.
Un plan perfecto
En las elecciones Reyes contó con un aliado estratégico y adversario: José Cecilio Gámez, quien interpretó fielmente su papel en la campaña electoral para cumplir con éxito su plan estratégico. Gámez fue un señuelo para proteger a Reyes, o viceversa, y evitar cualquier imprevisto ante Rolando.
El resultado fue la victoria de Reyes por tres votos de diferencia (13-10) para arrebatarle la silla presidencial, la cual asumió oficialmente ayer, aunque hasta mañana se presentará a las oficinas de Fenifut, tal como lo explicó después en conferencia de prensa.
Rolando llegó como favorito a las elecciones porque su plan estaba claro, habló seguro y con números sobre su éxito. Dijo contar con 13 votos asegurados, pero tres le fallaron en la primera y segunda vuelta, los cuales favorecieron a Reyes marcando (13-10).
La victoria de López parecía inminente porque Gámez y Reyes el pasado jueves presentaron juntos el mismo plan, reflejando división de votos. Eso solo fue una cortina de humo para esconder su verdadero objetivo: asegurar el éxito de cualquier manera.
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