El Ministerio de Salud y de Seguridad Social deben buscar las causas que ocasionaron la muerte de la doctora Karina Peña López, quien falleció el pasado 8 de abril en el Hospital Salud Integral, destacó Miguel Orozco, director ejecutivo del Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud (CIES).
“Hay que ver qué pasó ahí; no buscando culpables, porque el juez ya determinó que no lo hay, sino ver qué fue lo que falló, si fue la norma o la unidad de salud”, dijo Orozco.
Además señaló que el personal de salud tiene que trabajar en función de la garantía de la calidad de la atención y la seguridad del paciente, y para eso se desarrollan los protocolos de atención.
“Cada norma está diseñada para darle la mejor atención, la mayor certeza posible de que ese paciente está recibiendo la mejor atención posible y que el personal esté brindando lo que debe brindar”, dijo Orozco.
Además apuntó que en Nicaragua todavía no hemos organizado un sistema de garantía de calidad de la salud, porque como muchas leyes y normativas requiere de recursos económicos.
LAS AUDITORÍAS
En el caso de la muerte de Peña López, los informes de auditorías médicas que realizó el Silais Managua fueron las pruebas utilizadas para acusar ante el Ministerio Público a las tres especialistas, en medicina interna, que la atendieron.
Orozco considera que las auditorías médicas también son parte de la garantía de la seguridad del paciente, pero no se hacen después que se da un caso como el fallecimiento de un paciente.
“Es una herramienta que se debe tener permanentemente y es una oportunidad de aprender. Vos no andás buscando castigar a la gente sino que aprendan, por eso se hace antes que ocurra el evento adverso”, señaló Orozco.
Además dijo que las auditorías médicas deben realizarse periódicamente al igual que las auditorías financieras. Una vez que se realizan hay que alertar al personal para evaluar si se han seguido las normas de atención a los pacientes, en caso contrario puedan justificar su proceder.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A