Genio bueno, genio malo

Albert Einstein decía que la imaginación es más importante que el conocimiento. La imaginación es semilla de la creatividad, que siempre parte siempre de una idea, pero que tiene el valor de ver las cosas diferentes para crear algo nuevo e innovador. En percepción cada cosa es representación de una idea.

Albert Einstein decía que la imaginación es más importante que el conocimiento. La imaginación es semilla de la creatividad, que siempre parte siempre de una idea, pero que tiene el valor de ver las cosas diferentes para crear algo nuevo e innovador. En percepción cada cosa es representación de una idea.

Grandes creaciones suelen tener alrededor enormes dosis de intensidad y pasión de sus creadores. Los genios más intensos disfrutan y encuentran la manera de disfrutar las cosas que hacen/crean.

Una mente creativa aprende a pensar diferente, para alcanzar resultados diferentes. Se informa más cada día. Mira con respetuosa duda el conocimiento pasado y enfoca la solución de problemas desde diferentes perspectivas. Mira cada cosa con ojos creativos del niño original que todos llevamos dentro.

El ser humano tiene la libertad de decidir cómo utilizar su conocimiento y creatividad. Puede usarlo para hacer el bien, encontrando la cura para enfermedades, ampliando la calidad y duración de la vida humana; pero también puede utilizarlo para destruir y hacer mal a la misma humanidad.

La industria militar y la guerra mueven una cantidad enorme de recursos; solamente en Estados Unidos los gastos militares superan el trillón de dólares por año, se cuentan en millones la cantidad de personas inocentes asesinadas con armas cada vez más destructivas y mortíferas.

Se habla cada vez más en internet sobre cómo algunas enfermedades como el sida, por ejemplo, pudieron haber sido creadas en laboratorios como experimentos de fabricación de armas bacteriológicas que se salieron de control.

Nuestra autopercepción es bombardeada cada vez más por valores y normas implantadas por medio de la televisión y el internet. Para ejemplo, el sufrimiento y la guerra a nivel mundial se muestran a nivel de show mediático; como si matar fuera de hecho un espectáculo divertido.

Genio e ingenio así como la libertad de decidir cómo queremos usar nuestra creatividad son privilegios del ser humano.

Es de sabios reconocer que la malevolencia termina volviéndose contra uno mismo y que con benevolencia y sabiduría podemos hacer un mundo mejor con buenas palabras, mejores obras y amar para ser amados.

Hacer las cosas diferentes empieza con cambiar uno mismo su propia autopercepción como un ser humano creador de riqueza y bienestar para muchas personas y de disfrutar intensamente el camino del cambio. La elección es suya.

(*)[email protected] más en: www.123libertadfinanciera.com

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