“Para el 2030, cero muertes prevenibles en la niñez”, fue uno de los clamores de niños y niñas de El Tuma-La Dalia, durante la caminata por la supervivencia infantil realizada ayer en el poblado de La Dalia, como parte de un evento que a nivel mundial involucró a más de 35,000 niños en 65 países.
La actividad fue promovida por el organismo Save the Children. “Gracias a Dios y a mi madre que tomó ácido fólico (durante el embarazo), estoy aquí y le mando un mensaje al mundo: no queremos más muertes maternas e infantiles”, fueron parte de las breves declaraciones de Carlos Josué Blandón Hernández, el niño de cinco años nominado “embajador” del evento, en un acto posterior a la caminata.
Mary McInerney, directora de Save the Children en Nicaragua, mencionó que La Dalia fue sede porque “hay muchos logros para celebrar, además hay todavía muchos retos porque todavía sufrimos de mortalidad que no deberíamos de ver”.
Juan Carlos Matute, director municipal del Silais, destacó que en el municipio “hemos mejorado considerablemente los indicadores de salud, principalmente los materno-infantiles y llevamos dos años sin tener una muerte materna”.
Según el doctor Dixmer Rivera, coordinador del programa salud y nutrición, implementado por Save the Children en algunos municipios de la Región Autónoma del Atlántico Norte y los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Managua y León, entre 2007 y 2013, la mortalidad infantil decreció del 42 por ciento al 22 por ciento.
El director municipal del Silais, refirió que los principales riesgos de mortalidad en niños menores de cinco años en El Tuma-La Dalia, lo constituyen la diarrea y la neumonía, considerando las condiciones climáticas del municipio. Mary McInerney, directora de Save the Children en Nicaragua, señaló que los brigadistas de salud ahora están en capacidad de brindar atención a casos de neumonía y diarrea y cuando el niño presenta cuadros más complicados son referidos de inmediato a la unidad de salud.
Uno de los retos que tienen en el municipio, según McInerney, es que “hay muchas comunidades donde falta capacitar brigadistas, además el otro problema es las muertes neonatales y estamos trabajando con el Minsa en ver a los recién nacidos en el primer mes porque requieren una atención delicada”.
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