El candidato boliviano opositor Samuel Doria Medina, el rival del presidente Evo Morales mejor situado en las encuestas para los comicios del domingo, afirmó ayer que ese día se jugará el futuro de la democracia en su país.
“Es una elección en la que se juega el futuro de Bolivia, el futuro de la democracia, el futuro de sus familias, el futuro de sus hijos“, afirmó Medina en el discurso de cierre de su campaña en la ciudad de Santa Cruz, bastión de su aliado y gobernador, Rubén Costas.
Medina dijo a sus seguidores que la elección del domingo no es un votación más y que Morales solo tiene un plan “para derrochar los recursos” del Estado y para “quedarse y copar todos los espacios de poder”, pero no para desarrollar el país de forma competitiva. “Está claro que por eso hemos perdido nueve años”, dijo el también próspero empresario en alusión al tiempo que lleva el Gobierno de Morales, que comenzó en 2006.
Morales buscará un tercer mandato hasta 2020 con el aval del Tribunal Constitucional, aunque la Carta Magna solo contempla dos mandatos consecutivos.
Medina también dijo que en nueve años hay más inseguridad, narcotráfico, corrupción y menos justicia y libertad, al prometer un camino diferente si llega a la Presidencia.
Su fórmula a la vicepresidencia, el exgobernador de la región de Beni Ernesto Suárez, sostuvo que el Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales nunca ha ganado en Santa Cruz. “El MAS no va a ganar nunca y tiene fecha de vencimiento“, dijo.
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