El cineasta Guillermo del Toro presentó en Ciudad de México la cinta de animación El Libro de la Vida , en donde se reflejan las tradiciones mexicanas del Día de Muertos, una fiesta de hondas raíces reconocida en todo el mundo.
El Día de Muertos era como mi Navidad, íbamos al panteón, nos sentábamos en la tumba del abuelo, le poníamos flores frescas y luego íbamos a donde vendían calaveras de hule negro, de barro, también vendían luchadores, como si los puestos fueran hechos especialmente para mí, explicó Del Toro.
Añadió que aún conserva una de las calaveritas de esa época, tras explicar las tradiciones de la mayoría de los mexicanos para recordar a sus difuntos.
TODO UN RETO
Del Toro, quien fue el productor de la cinta, y Jorge Gutiérrez, como director del filme animado, contaron en rueda de prensa cómo surgió y se creó esta película que se estrenará el próximo 16 de octubre.
Teníamos el compromiso de volver la película visualmente, sonoramente, musicalmente muy sofisticada, pero muy, muy cercana a la raíz nuestra mexicana, explicó Del Toro, quien aseguró que a pesar del corto presupuesto con el que se contó, al final se logró algo de gran calidad, gracias a la creatividad y la estética que manejó Jorge.
El director de El laberinto del fauno y El espinazo del diablo se dijo satisfecho de haber sido parte de este proyecto pues además le recuerda su infancia, particularmente en el tiempo en el que convivió con su abuela y le arraigó muchas tradiciones y costumbres.
En coincidencia, Gutiérrez, aseguró que esta película es un homenaje a las tradiciones mexicanas y a la historia de la animación.
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