El director Jorge Gutiérrez, la actriz mexicana Ana de la Reguera y el cineasta Guillermo del Toro durante la presentación en Ciudad de México de la cinta de animación El Libro de la Vida. LA PRENSA/EFE

Historia de muertos

El cineasta Guillermo del Toro presentó en Ciudad de México la cinta de animación

 

El cineasta Guillermo del Toro presentó en Ciudad de México la cinta de animación El Libro de la Vida , en donde se reflejan las tradiciones mexicanas del Día de Muertos, una fiesta de hondas raíces reconocida en todo el mundo.

[doap_box title=»HISTORIA» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]A través de El Libro de la Vida, sus creadores cuentan las aventuras de Manolo, un torero enamorado de una bella mujer llamada María, que ha de decidir entre su familia y su mayor pasión: la música. Manolo, a quien le da vida y voz el actor mexicano Diego Luna para la versión en español y en inglés, se embarcará en un viaje que abarcará tres mundos fantásticos, en los que deberá encararse a sus peores pesadillas y miedos. Durante la presentación, además de los cineastas estuvieron presentes las actrices Sandra Echeverría y Ana de la Reguera.[/doap_box]

El Día de Muertos era como mi Navidad, íbamos al panteón, nos sentábamos en la tumba del abuelo, le poníamos flores frescas y luego íbamos a donde vendían calaveras de hule negro, de barro, también vendían luchadores, como si los puestos fueran hechos especialmente para mí”, explicó Del Toro.

Añadió que aún conserva “una de las calaveritas de esa época”, tras explicar las tradiciones de la mayoría de los mexicanos para recordar a sus difuntos.

TODO UN RETO

Del Toro, quien fue el productor de la cinta, y Jorge Gutiérrez, como director del filme animado, contaron en rueda de prensa cómo surgió y se creó esta película que se estrenará el próximo 16 de octubre.

“Teníamos el compromiso de volver la película visualmente, sonoramente, musicalmente muy sofisticada, pero muy, muy cercana a la raíz nuestra mexicana”, explicó Del Toro, quien aseguró que a pesar del corto presupuesto con el que se contó, al final se logró algo “de gran calidad”, gracias a la creatividad y la estética que manejó Jorge.

El director de El laberinto del fauno y El espinazo del diablo se dijo satisfecho de haber sido parte de este proyecto pues además le recuerda su infancia, particularmente en el tiempo en el que convivió con su abuela y le arraigó muchas tradiciones y costumbres.

En coincidencia, Gutiérrez, aseguró que esta película es un homenaje a las tradiciones mexicanas y a la historia de la animación.

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