Recibido en Pekín como la estrella que fue en la cima de su carrera, Kaká regresó a la Selección brasileña un año y medio después con la ilusión de un debutante y afirmó que a sus 32 años aún le queda mucho por ofrecer a la Selesao. “Vengo para competir, para luchar por mi lugar.
Está claro que siempre respetando las decisiones del entrenador y con mucho respeto por mis compañeros”, aseguró el volante ofensivo del Sao Paulo en una rueda de prensa con medios brasileños ayer en Pekín. Kaká no juega un partido con la auriverde desde marzo de 2013.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 B