Desde que salió de su Cuba natal hace 53 años al exilio español y luego a Estados Unidos, José Orlando Padrón, patriarca de Padrón Cigars, mantuvo sus metas y jamás perdió su norte: fabricar puros de alta calidad en su propia fábrica. Cincuenta años después, a sus 88 años, sus sueños son una realidad al crear puros Premium en Nicaragua, que evidencian el carácter tajante y enérgico de su creador.
¿Y es para colaborar con la gente que trabaja en las labores relacionadas al tabaco?
José Orlando Padrón: Para los niños y los viejos. Ayudar a los niños y los viejos
¿Relacionados al cultivo?
Jorge Padrón: Relacionados a la empresa nuestra y a las necesidades de la zona de donde estamos en Jalapa y Estelí. Eso tiene su proceso, estamos en eso ahora.
José Orlando Padrón: Nosotros hicimos allá en Nicaragua un reparto, recaudamos aquí después del ciclón Mitch 157 mil dólares, casi 180 mil dólares, hicimos un reparto, compramos unas tierras e hicimos unas casas ahí. Ahí están todavía. Eso lo hicimos después del Mitch, pero no lo hicimos a través de una organización nuestra, lo hicimos a través de la Iglesia. Pero queremos hacerlo directo de Padrón.[/doap_box][doap_box title=»6.5 millones de tabacos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Padrón Cigars tiene una producción de puros Premium de seis millones y medio de unidades anuales. “Y así vamos a seguir mientras tengamos todo lo que tenemos que tener, porque tenemos para eso, la seguridad de poder hacer un buen tabaco como lo hemos hecho hasta ahora”, explica don José Orlando Padrón, presidente ejecutivo y fundador de la empresa.[/doap_box]
Don Orlando, como todos le llaman, salió de la isla en 1961, donde su abuelo y padre cosechaban tabaco en Pinar del Río. Se enrumbó a España y nueve meses después se embarcó desde Vigo hacia los Estados Unidos, donde tres años más tarde inició modestamente su fábrica de puros Padrón Cigars.
Padrón tiene 88 años y siembra tabaco en Nicaragua desde hace 44 años. Habla con LA PRENSA tras celebrar el medio siglo de su empresa y nos confiesa que desde que salió de su patria mantuvo como principio de vida ser un hombre que ama y construye, una máxima inspirada en el escritor, político y pensador cubano José Martí.
Se describe asimismo como una persona humilde, que ama mucho y que ha contribuido con lo que ha podido a la sociedad y a las personas que le rodean. Señala que la fórmula de su éxito ha sido Quedar bien con todos mis clientes, quedar bien con todos los que me conocen y amar a todo el mundo.
Tras cincuenta años elaborando puros de primera calidad, el humo de Padrón como él mismo dice está en 74 países del mundo. Representantes de muchos de esos países estuvieron a inicios de septiembre en la fiesta de celebración del medio siglo de Padrón Cigars: Ecuador, Rusia, Suiza, China, Kuwait, Holanda, entre otros.
Los tabacos de Padrón han recibido múltiples reconocimientos, tres de ellos han sido otorgados por las publicaciones especializadas Cigars Aficionado y Cigars Insider, que han situado a tres puros de la Serie Aniversario como los mejores tabacos del mundo.
Cuénteme don Orlando ¿qué está experimentando usted, en este momento en que está cumpliendo cincuenta años su empresa, una empresa que empezó desde cero?
Me siento bien porque he cumplido con un deber con mis clientes, (ellos) se sienten satisfechos y uno está satisfecho también. Sobre todo después de tantas dificultades hemos triunfado, gracias a Dios. Hoy tenemos el tabaco en 74 países. Es decir que el humo de Padrón está en 74 países.
Varias veces hemos hablado de esto, pero siempre sus inicios son interesantes, haciendo una retrospectiva ¿tras cincuenta años se arrepiente de no haber hecho algo?
Mirá, cuando yo cuando salí de mi patria llevé en mi corazón un pensamiento de José Martí: Los hombres se dividen en dos bandos, los que aman y construyen y los que odian y destruyen.
Yo he contribuido con todo lo que he podido y he ayudado a todo el que he podido.
¿Usted es de los que aman y construyen?
Exactamente. Otros destruyen, yo amo y construyo.
La historia de Padrón está ligada a una serie de vicisitudes, las dificultades del inicio, pero también una serie de factores que han venido a afectar a la empresa y que a cualquiera le hubiera botado el ánimo y habría tirado la toalla como decimos en buen nica
La verdad es que lo importante aquí no es caerse sino levantarse. Y yo me he levantado. He estado en muchas malas dificultades, pero he triunfado al final, porque he tenido valor y he tenido esperanza.
¿Cree que el valor y la esperanza ha sido lo único, o ha tenido alguna ayudita?
¡Claro ooohh mucha gente me ha ayudado y no lo puedo olvidar! Sobre todo Nicaragua la llevo en mi corazón, porque ahí me han querido y yo he querido a los nicaragüenses también, y he ayudado a Nicaragua y eso para mí es un placer. Porque sepan que yo he estado con Nicaragua siempre.
Parte de este éxito de Padrón está vinculado a Nicaragua
Muy vinculado
¿Usted cree que fue una decisión acertada venir a Nicaragua?
Hombre eso fue lo principal, porque ahí encontré lo que yo necesitaba para hacer un buen tabaco y eso es lo que he hecho toda la vida. He tenido mis dificultades cuando el bloqueo, la guerra, todas esas cosas, pero lo he solucionado todo para triunfar y tengo muy buena gente ahí, un montón de mujeres ahí que son unas estrellas.
¿Cree que sus tabacos además de la buena tierra y la buena gente que los producen, tienen un sello muy suyo, personal, ha impregnado un sello personal en esos tabacos?
Sí, siempre.
¿Cómo describiría sus tabacos?
El tabaco de los buenos fumadores, con la cooperación de todos los que han estado al lado mío. Allá en Nicaragua llevo ya 44 años oíste, que no son fáciles. Aquí (en EE. UU.) tengo cincuenta pero allá tengo 44, a ver si puedo celebrar cincuenta allá también.
¿Qué siente cuando le dan reconocimientos? Ahorita, sé que le dieron reconocimientos en EE. UU., le dedicaron un día, un congresista también, en Estelí, la Alcaldía lo reconoció por su aporte a la economía
La Alcaldía y aquí la ciudad de Miami también me dio una proclama.
¿Qué siente cuando le dan reconocimientos como esos?
Bueno, sentirme humildemente. Yo soy una persona humilde, me alegro que me los den, porque como es natural es haber cumplido con un deber.
Don Orlando ¿cuál ha sido la fórmula de su éxito?
La fórmula de mi éxito, quedar bien con todos mis clientes, quedar bien con todos los que me conocen y amar a todo el mundo. Eso es todo, ser humilde primero que nada, la honestidad vale mucho y eso es lo que me enseñó mi familia desde niño, ser humilde, tratar a todo el mundo con cariño y amor, eso es todo.
¿Cree que su papá y su abuelo estarían orgullosos de que supo hacer ?
Es que yo tengo una virtud para eso, no te lo puedo decir. Todo el que lo fuma hasta tiene suerte, mira cómo es .
¿Usted cree que haría alguna cosa diferente de la que ha hecho en estos cincuenta años de negocios?
No, mi vida es un libro abierto y lo que he hecho toda la vida, lo seguiré haciendo. Y mi familia quiero que sepan hacerlo igual que yo. Después de muerto yo vería y haré para que hagan lo mismo que hice yo.

LA PRENSA/CORTESÍA PADRÓN CIGARS
¿Qué es eso?
Trabajar, cumplir y no olvidar al que te ayuda, eso es todo.
¿Don Orlando, cómo describiría en este momento su estado de ánimo, como ser humano, como padre …?
Satisfecho, de haber cumplido, no sé hasta dónde podré llegar porque ya son 88 años, vamos a ver los años que más me da Dios, para ver hasta dónde poder llegar. Pero siempre estaré ayudando a los que me necesiten y en Nicaragua más que en ningún lado. Porque para mí Nicaragua tiene un gran significado de cariño y de amor y de ayuda hasta donde pueda.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 C