Nicaragua tendrá una planta de vacunas a través de la cooperación de la Federación Rusa, así como la colaboración del laboratorio Microgen y del Instituto de Vacunas y Sueros de San Petersburgo, según Roberto López, presidente del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
También dijo que esta planta estará lista entre tres y cinco años. Su construcción tiene un costo de cinco millones de dólares. Además tendrá capacidad de abastecer a diferentes países de la región. Entre las vacunas que se podrán elaborar en el país están las de la tuberculosis, fiebre amarilla, poliomielitis, hepatitis B y C, entre otras.
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