Washington / EFE
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó ayer a las economías mundiales aumentar la inversión en infraestructura para impulsar el crecimiento tanto a corto como a largo plazo, especialmente en las economías avanzadas que encaran riesgos de una demanda permanentemente débil.
Un incremento de uno por ciento del Producto Interno Bruto en la inversión en infraestructura aumenta el nivel de producción en torno a un 0.4 por ciento en el mismo año y cerca de 1.5 por ciento en los cuatro años siguientes, indicó Abdul Abiad, jefe adjunto de la división de Investigación del FMI en una rueda de prensa.
En concreto, el informe presentado con los capítulos analíticos de las Perspectivas Económicas Globales llamó la atención sobre los riesgos que encaran las economías avanzadas por una demanda permanentemente débil, como en el caso de la zona euro y Japón.
Abiad apuntó a los menores costes de financiación actuales debido a los bajos tipos de interés, y recordó que en el caso de los países emergentes enfrentan cuellos de botella en infraestructura que constriñen notablemente su potencial de crecimiento, al citar a Rusia, Brasil o India, entre otros.
Los técnicos del Fondo señalaron como recomendable el uso de financiación privada en lugar de la pública para aliviar las tensiones fiscales, y potenciar la eficiencia en los proyectos.
El organismo dirigido por Christine Lagarde presentará el martes de la próxima semana sus previsiones actualizadas de crecimiento global en vísperas de la asamblea anual que organiza con el Banco Mundial (BM) en Washington, y que tendrá lugar del 10 al 12 de octubre.
desfases globales
Por otro lado, el FMI subrayó que los desequilibrios globales en términos de comercio y flujos de capital se han visto reducidos en los últimos años. Tanto países con superávit como China y Japón como otros con déficit, como EE. UU., han visto reequilibrar sus cuentas.
La reducción de los grandes desequilibrios en los flujos ha atemperado los riesgos para la economía global (…) Por eso la posibilidad de una súbita retirada de estos flujos es menor, agregaron los técnicos del Fondo.
Según sus cálculos, los desfases globales pudieron haberse estrechado cerca de un tercio en el periodo 2006 y 2013.
En el caso de la zona euro, el Fondo Monetario Internacional insistió una vez más en el espacio del que dispone Alemania, gracias a su amplio superávit, para elevar el gasto y ayudar así a estimular la demanda de importaciones de los países del sur de Europa que aún sufren los efectos de la aguda crisis económica reciente.
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