El púgil Herald “Superfinito” Molina obtuvo una bolsa significativa en el último encuentro que realizó ante al boxeador inglés Khalid Yafai, en el que fue noqueado en el segundo round.
Sin embargo, al regresar a Nicaragua, Molina logró iniciar uno de sus sueños, como era comprar un terreno y ahora construir su casa.
El boxeador de 32 años que se dedica a guarda de seguridad, además de ser campeón nacional de las 112 libras, se sintió orgulloso por lo mostrado.
“Lo di todo y perdí, pero creo que la categoría de 115 libras me afectó, en ese sentido fue un error aceptar la pelea pero en lo económico no lo fue”, aseguró.