Hace 23 años saltó a las cuerdas cargado de ilusiones que llegaron a ser tangibles. Pisó el reino de la fama y fortuna.
Ricardo Mayorga (29-8-1, 23 KOS) aprendió a pegar pero no a boxear. En el boxeo murió como vivió. Sus palabras lo “suicidaban” a cambio de un poco de espectáculo y notoriedad. Esclavo de sus verbos y encaminado a alargar su agonía sobre el cuadrilátero, este sábado peleará ante el exmarine estadounidense Allen Medina (9-23-1, 1 KOS).
“Ricardo Mayorga se pesó ayer y está en 166 libras y la pelea está pactada entre 165 y 168, así que está en buenas condiciones con el peso”, afirmó su abogado Carlos Mario Peña, vía correo electrónico.
Según Peña, el pesaje oficial será el día viernes a las 6:00 p.m. hora de Nicaragua y el día sábado Mayorga subirá en lo que se cree será el combate estelar de la noche, luego de Samuel Peter vs. Ron Aubrey.