Jonathan Dwyer, mientras era arrestado por la Policía de Phoenix. LA PRENSA/ AP

NFL violenta

El running back Jonathan Dwyer, de los Cardinals de Arizona, propinó un cabezazo a su esposa después de que ella se rehusó a sus insinuaciones sexuales, de acuerdo con la Policía.

El running back Jonathan Dwyer, de los Cardinals de Arizona, propinó un cabezazo a su esposa después de que ella se rehusó a sus insinuaciones sexuales, de acuerdo con la Policía.

En un reporte de la Policía se explicó que el jugador de NFL le quebró la nariz a su esposa con el cabezazo y al día siguiente la golpeó en el rostro.

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Jonathan Dwyer asestó un puñetazo a su esposa en el rostro. También golpeó muros y arrojó un zapato a su hijo de 17 meses, quien no sufrió lesiones.

Cuando su esposa trataba de llamar a la Policía, Dwyer tomó el celular de la mujer y lo arrojó del apartamento, que se encuentra en el segundo piso. Los testigos dijeron a las autoridades que la esposa de Dwyer dijo: “Estoy llamando a la Policía”.

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Los detalles del ataque surgieron en el reporte un día después de que Dwyer fue arrestado por cargos de agresión agravada e inhabilitado por los Cardinals de todas sus actividades. El running back pasó la noche en prisión y tuvo una breve audiencia en la corte antes de ser liberado ayer jueves por la mañana.

El arresto se da en un momento en que la NFL y su comisionado están bajo fuego por una serie de incidentes violentos fuera del campo que involucran a varios de los jugadores estelares de la Liga, entre ellos Ray Rice, Adrian Peterson y Greg Hardy.

Dwyer fue arrestado el miércoles como parte de la investigación de dos altercados que sucedieron el 21 y 22 de julio en su hogar, pocos días antes de que los jugadores de los Cardinals se reportaran en el campamento.

Su esposa abandonó el Estado tras los incidentes, pero regresó hace una semana después de que Dwyer envió mensajes de texto con alusiones suicidas incluyendo una foto portando un cuchillo.

De acuerdo con la Policía, en el primer incidente Dwyer trató de besar y desvestir a su esposa, pero ella se negó. Alguien que escuchó la discusión contactó a la Policía y agentes acudieron al apartamento del jugador, pero no realizaron arrestos. Dwyer se ocultó en el baño y la esposa negó que él se encontrara en casa porque la había amenazado con matarse frente a ella y su hijo si reportaba la agresión a la Policía, según los agentes.

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